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Por: Prensa Latina | 7:11 PM

LA PAZ, 25 de enero, 2020 (PL).- La ola de críticas a la candidatura de la presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, adelantó hoy el fracaso de su pretensión de unir bajo su postulación a la derecha, para hacer frente al mayoritario Movimiento al Socialismo (MAS).

La falta de acogida a sus llamados a la unidad los partidos que respaldaron el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, quedó confirmada anoche mismo, cuando se registraron en el Tribunal Supremo Electoral cinco alianzas formadas por micro-fracciones de ese sector político.

"Qué pena, Jeanine Ánez. ¡Quién nos va a creer que no fue golpe de Estado! Ha dañado sin retorno la credibilidad y el sentir de gran parte de los bolivianos", escribió en la red Twitter el expresidente socialdemócrata Jaime Paz Zamora, al oponerse a la postulación.

El lanzamiento fue cuestionado también por Luis Siles, líder del viejo Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), en proceso de extinción desde la fuga de su líder el pronorteamericano Gonzalo Sánchez de Lozada.

"Esto es una traición", manifestó Siles, quien añadió que la actitud de Áñez es también "una justificación para los que denunciaron un golpe y un regalo para Morales".

El representante de Comunidad Ciudadana, del expresidente y otra vez candidato Carlos Mesa, Carlos Alarcón, se abstuvo de comentarios y anunció que habrá un pronunciamiento de Mesa, quien perdió a sus aliados de Soberanía y Libertad y UNIR, que lo abandonaron para unirse Áñez.

Quien confirmó su rechazo a la candidatura de la presidenta de facto es el dirigente regional de extrema derecha del departamento de Santa Cruz, Luis Camacho, uno de los autores de la ola de violencia y la conspiración militar que el 10 de noviembre obligaron a renunciar a Evo Morales.

El diputado Tomás Monasterio, del grupo Unidad Demócrata que apoya la candidatura presidencial de Camacho, anunció que presentará ante el Tribunal Constitucional un recurso contra la candidatura de Jeanine Áñez, por considerarla contraria a la carta magna.

Coincidió con diversos analistas en que la gobernante de facto no puede legalmente ser candidata, porque la constitución solo habilita a postular sin renunciar al cargo, a los mandatarios elegidos y ella no lo es, pues solo fue electa senadora y asumió de facto la jefatura del Estado.

Según el criterio del analista Rolando Tellería, el MAS puede aprovechar la situación para desgastar a Áñez y la comentarista Erika Brockmann advirtió que la postulación de Áñez puede causar cambios ministeriales, como la salida de ministros ligados a la candidatura de Camacho.

De otro lado, la dispersión de la derecha quedó consagrada por la postulación de Áñez y la inscripción de cuatro alianzas electorales de pequeños grupos políticos nacionales o regionales, al cierre del plazo para hacerlo, la pasada medianoche.

Los bloques registrados son Juntos, de Áñez; Comunidad Ciudadana, de Mesa; Libre 21, de Jorge Quiroga, heredero político del exdictador Hugo Bánzer; Creemos, de Camacho, y Pueblo Unido, aún sin candidato, y cada uno integrada por pequeños grupos.

Frente a esa dispersión, el expresidente Morales escribió desde su exilio en Buenos Aires que "Vamos aliados sólo con el pueblo" y que los rivales representan bajo diversas modalidades partidos tradicionales reciclados. "¡Sin traición ni división derrotaremos nuevamente al neoliberalismo!", añadió.