Domingo  25 de Agosto de 2019 | Última actualización 09:25 PM
Por: Prensa Latina | 8:07 PM

FRANCIA, 24 de agosto, 2019 (PL).- Las tensiones comerciales y el siniestro del Amazonas parecen opacar las preocupaciones sobre la desigualdad, tema central de la cumbre del Grupo de los Siete (G7), que comenzó hoy con una cena informal entre los mandatarios asistentes.

Jefes de Estado y Gobierno de Francia, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Italia, Japón y Reino Unido fueron recibidos en Biarritz por el presidente francés, Emmanuel Macron, anfitrión del encuentro, quien acompañó a sus homólogos a los pies del faro de la ciudad.

La velada en ese lugar fue precedida por reuniones bilaterales y preparatorias para tomar el pulso a las respectivas posturas sobre temas como el Brexit, la guerra comercial entre China y Estados Unidos o la fórmula para preservar el Plan Integral de Acción Conjunta (PAIC) con Irán.

A la cargada y difícil agenda de estos tres días de discusiones, el presidente Macron sugirió incorporar la catástrofe ecológica que acontece en la región del Amazonas, que está siendo devastada por numerosos incendios forestales.

Antes de la cena de esta noche, el mandatario francés sostuvo una comida de trabajo con el presidente estadounidense, Donald Trump, que se prolongó durante dos horas, y también se vio, entre otros, con la canciller federal alemana, Angela Merkel.

En un mensaje televisado antes del inicio de la cumbre, Macron manifestó su interés porque este G7 sea útil. "Esta reunión es importante. Sin ella, cada uno emprendería su camino", a la vez que admitió que pese a ser complicado mitigar todas las divergencias, confiaba en que hubiera avances concretos.

Aunque la agenda establecida por Francia tiene como eje principal la lucha contra las desigualdades, el análisis de otros temas de la actualidad internacional será inevitable durante los debates hasta el lunes.

La cumbre no podrá pasar por alto el actual recrudecimiento de las tensiones comerciales, que amenazan con una recesión mundial.

"Las tensiones comerciales son malas para todos", advirtió Macron, en un mensaje dirigido a su par estadounidense, Donad Trump, quien el viernes reiteró sus críticas a la decisión de Francia de aplicar un impuesto a las grandes empresas tecnológicas y amenazó con imponer en represalia nuevos gravámenes a los vinos franceses.

La víspera, en otro frente de las disputas en la esfera del comercio que sacuden al mundo, Trump respondió a nuevos aranceles anunciados por China a productos estadounidenses con más gravámenes a bienes chinos.

Es un G7 que llega en un momento importante de desestabilización sobre varios temas, apuntó Macron, quien citó el conflicto sobre el acuerdo nuclear con Irán entre las cuestiones más espinosas que serán tratadas en esta cita anual.

La cumbre se celebra bajo estrictas medidas de seguridad y las protestas pacíficas de más de nueve mil integrantes de movimientos sociales, ecologistas y antiglobalización, que marcharon entre las ciudades vecinas de Hendaya, en Francia, e Irún, España.