Viernes  22 de Marzo de 2019 | Última actualización 11:24 PM
Por: Editor de Internacionales | 11:19 AM

LA HABANA, 29 may.- El presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón, acusó al gobierno estadounidense de mentir para evitar que la Corte Suprema revise el expediente de cinco agentes isleños encarcelados por espionaje.

Esta semana, un representante gubernamental de Estados Unidos solicitó en un escrito a la Corte Suprema que desestime su participación, comentó el presidente de la Asamblea del Poder Popular (parlamento), el principal asesor cubano en este tema.

"El gobierno en el primer párrafo mintió", comentó Alarcón quien leyó el documento, según el cual, las autoridades estadounidenses indicaban que los cinco condenados habían brindado secretos de seguridad nacional a Cuba.

Según Alarcón, la Corte de Atlanta, la instancia anterior por la cual pasó el caso había ya desestimado ese cargo pues los agentes si bien enviaron información a su país, no tenía que ver con la seguridad norteamericana.

Ramón Labañino, Fernando González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y René González fueron sentenciados en 1999 por un tribunal de Miami a penas de prisión que incluyen hasta de cadena perpetua por encontrarlos culpables de delitos relacionados con espionaje para un país extranjero. El tribunal de Atlanta dictaminó que deben revisarse las sentencias, excepto la González (15 años) y la de Hernández (dos cadenas perpetuas).

El gobierno cubano apela ante la Corte Suprema alegando la inocencia de sus agentes y que el juicio fue realizado en Florida, donde los jurados estuvieron presionados por la presencia de influyentes grupos cubanos-americanos opositores al gobierno de la isla.

También esta semana los defensores de los cinco --condecorados como héroes de la patria en la nación caribeña-- presentaron otro documento oficial a la Corte Suprema insistiendo en ser atendidos por el máximo tribunal, que suele revisar sólo el 2% de los casos que le llegan, informó Alarcón.

Los procesados admitieron trabajar para un gobierno extranjero pero no que eso pusiera en peligro la seguridad de Estados Unidos. Dijeron que su misión era recabar información de grupos violentos de exiliados en Miami que en el pasado habían organizado ataques contra Cuba.