Martes  14 de Julio de 2020 | Última actualización 06:27 AM
Por: Editor de Internacionales | 6:54 PM

TEHERAN, 19 jun.- Alí Jamenei defendió la legitimidad de la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad y exigió el fin de las manifestaciones de protesta. Criticó a Gran Bretaña, abucheada por los manifestantes durante su sermón.

Los países occidentales instaron este viernes a Teherán a permitir que el pueblo iraní pueda "reunirse y expresarse", tras las declaraciones del guía supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, al tiempo que Londres tachó de "inaceptables" sus acusaciones contra Gran Bretaña.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 países de la Unión Europea (UE), reunidos en Bruselas, exhortaron a Irán a "garantizar el derecho de reunión y expresión pacífica de todos los iraníes y a abstenerse de recurrir a la fuerza contra manifestaciones pacíficas".

"La Unión Europea observa con gran inquietud las respuestas a las manifestaciones en todo Irán" y "condena con firmeza el recurso a la violencia contra los manifestantes, que resultó en varias muertes", añadieron en un texto adoptado el viernes durante una cumbre.

Londres, que fue blanco de ataques en el sermón de Alí Jamenei, convocó al encargado de negocios iraní: "Hemos dejado en claro al responsable iraní que los comentarios del líder supremo eran inaceptables y no estaban basados en hechos", dijo un portavoz del Foreign Office en un comunicado.

Los países occidentales "mostraron su verdadero rostro, y en primer lugar el Gobierno británico", había dicho el ayatolá, mientras los manifestantes gritaban "¡Abajo Gran Bretaña!"

El primer ministro británico, Gordon Brown, aclaró que Gran Bretaña no era la única en formular críticas: "El mundo entero mira a Irán" y "el mundo entero se expresa", declaró, y añadió: "Es justo para nosotros defender los derechos humanos, expresarnos contra la represión, condenar la violencia y el hecho de que un medio libre es impedido de hacer su trabajo".

"Y seguiremos haciéndolo", advirtió.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió este viernes al Gobierno iraní que "el mundo observa" su comportamiento, aunque se mostró prudente a pesar de la presión de los legisladores, que se niegan a mantener "silencio" frente a la crisis iraní.

"En vista del tenor y el tono de algunas declaraciones que se hicieron, parece muy importante que el gobierno iraní se dé cuenta de que el mundo lo observa", declaró Obama en una entrevista con la cadena de televisión CBS News, aunque se abstuvo de condenarlo.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que habló de "resultados incoherentes", instó a los dirigentes iraníes a "no cometer lo irreparable". La cancillería francesa dijo apoyar "el derecho y el deseo de los iraníes a la transparencia y la verdad".

Los partidarios de Mir Hosein Musavi, principal rival de Ahmadinejad, que reclaman la anulación de la elección del 12 de junio, se manifestarán nuevamente en Teherán el sábado. La manifestación ha sido prohibida.

Según Amnistía Internacional (AI), diez personas murieron durante las manifestaciones en Teherán.

En un comunicado redactado antes del sermón de Alí Jamenei, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, expresó su preocupación por el "número creciente de detenciones, quizá fuera del marco legal".

Pillay también expresó su preocupación por "la posibilidad del recurso excesivo a la fuerza y de actos violentos por parte de miembros de milicias tras las elecciones presidenciales".

Un portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville, cifró en "varios centenares" la cantidad de detenciones de "defensores de los derechos humanos, periodistas y jefes de partidos políticos".

La abogada iraní y premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi instó a la comunidad internacional a impedir que el Gobierno iraní dispare contra el pueblo y pidió la anulación de la elección.

En cambio, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, expresó el jueves su solidaridad ante el "ataque que está recibiendo desde el capitalismo mundial" su homólogo de Irán. Chávez, gran aliado de Irán en América Latina, ya había declarado en estos días que el triunfo de Ahmadinejad era una "gran victoria".

Los precios del crudo alcanzaban los 71,27 dólares el barril en Nueva York este viernes, apuntalados por los temores sobre el suministro desde Irán, tercer exportador mundial.