Miercoles  02 de Diciembre de 2020 | Última actualización 08:17 PM
Por: Prensa Latina | 6:23 AM

NACIONES UNIDAS, 2 de noviembre, 2020 (PL).- El representante permanente de Cuba ante la ONU, Pedro Luis Pedroso, rechazó la víspera la aplicación de medidas coercitivas unilaterales, lo cual va en contra de la existencia de una plena cultura de paz.

Al intervenir en la Asamblea General de Naciones Unidas en una sesión dedicada a la cultura de paz, el diplomático cubano denunció como en medio de la pandemia de la Covid-19 aumenta ese tipo de acciones, sobre todo dirigidas a países en desarrollo

Esas medidas coercitivas son contrarias a la Carta de la ONU y al derecho internacional, y dificultan aún más la capacidad de los Estados afectados para enfrentar la Covid-19, subrayó.

Pedroso se refirió, además, al impacto de la pandemia en todo el mundo, y como esto implica nuevos retos y complejiza los ya existentes.

La pandemia evidencia la naturaleza injusta del orden internacional en que vivimos, que reproduce los privilegios de los países ricos y perpetúa las carencias de los pobres, puntualizó el diplomático caribeño.

Mi país enfrenta desde hace seis décadas los efectos del criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, recrudecido en tiempos de Covid-19, así como sus acciones de guerra no convencional y agendas de subversión, expresó al referirse al caso de Cuba.

Tal actitud de Washington es totalmente contraria a una cultura de paz, cuya importancia y valor Cuba reconoce, agregó. Mientras continúen promoviéndose ideas supremacistas, racistas y xenófobas, que son científicamente falsas y moralmente inaceptables, el concepto de cultura de paz no logrará avanzar, advirtió el embajador cubano.

El representante aprovechó la ocasión para anunciar la adhesión de Cuba al Grupo de Amigos de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas, intento por restablecer y hacer prevalecer el multilateralismo y la paz como vías para lograr el desarrollo de la humanidad.

Cuba, también está comprometida con la Declaración y Programa sobre una Cultura de Paz, así como con la Declaración de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en 2014 en La Habana, en el marco de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.