Domingo  27 de Septiembre de 2020 | Última actualización 06:57 PM
El Valor de la Vida
Por: LUZ MARIA OROZCO AYBAR | 10:17 PM

Existe en la naturaleza, como ya sabemos, seres animados e inanimados. Entre los animados, O sea, que tienen vida podemos mencionar los animales, las plantas, los seres humanos.

Dios les ha dado la vida y de manera especial a nosotros/as las personas. La vida es un don, un regalo gratuito y conjuntamente con ella se nos da una serie de dones, se nos ha dado la inteligencia, la facultad para pensar, tomar decisiones, aprender a discernir, comunicar nuestras ideas, pensamientos, sentimientos, tener una familia, vivir en sociedad...

Desde el momento de la concepción, la vida humana adquiere un valor que viene dado por nuestra misma naturaleza ser hijos de Dios, creados a imagen y semejanza de él. La vida encierra en si misma lo que llamamos Dignidad Humana. Todos/as estamos llamados a vivir con dignidad lo que implica tener acceso a las cosas básicas: educación, salud, alimentación, vivienda, trabajo, etc.

“Desde el primer momento de su existencia el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable, “El derecho a la vida”. “La vida y la salud física son bienes preciosos confiados por Dios” y a nosotros nos compete protegerla, valorarla, amarla, cuidarla, respetarla, vivirla a plenitud dándole sentido y asumiéndola con un propósito, viviéndola en paz, tolerancia y armonía con nosotros/as mismos y los/as demás.

Para hacer esto y lograrlo el ser humano debe reconocerse como un ser completo integrado por “un aspecto físico (lo que se ve, el organismo), psíquico (parte interna, lo emotivo, mente y espíritu) y un aspecto social expresado a través de los papeles que vive el individuo en la convivencia diaria como hijo, hermano, padre, madre, amigo/a, alumno/a maestra/o”… Estos tres elementos forman “El yo integral”

Si nos detenemos a pensar y analizar todo lo que tenemos nos daríamos la oportunidad de descubrir que somos lo que somos gracias a que el señor nos ha dado todo y que la vida encierra ese todo. Que el valor de la vida es infinito y que cada uno de nosotros tiene una misión, un propósito dirigido a darnos cada día mejor calidad de vida con lo que hacemos, pensamos y decimos. Con nuestro accionar cotidiano.

Es necesario hacer un alto en el camino y detenernos a reflexionar sobre: ¿Qué nos ha dado Dios? ¿Para que vivo?, ¿Cuáles son mis propósitos, mis metas, mi proyecto de vida en el presente y futuro? ¿Cuál es la misión nuestra frente a la vida y la de los demás? ¿Qué hago y debo hacer para cuidarla? ¿Conozco mis derechos y la vivo con dignidad y sentido? ¿Qué hacen mi familia, mis maestros y la sociedad? ¿y yo que hago?

Cada día, a cada instante tenemos la oportunidad de autoevaluarnos, saber hasta que punto reconocemos que somos hijos/as de Dios, que él nos ha dado la vida; que debemos aspirar a ser mejores, vivirla con dignidad y sentido, tomar decisiones responsables, educarnos y desarrollar valores, tener un proyecto de vida, cuidarnos física, psicológica y socialmente, cumplir con nuestros deberes.

Existimos y vivimos gracias a Dios. Reconozcamos los dones que con la vida nos ha dado y pongámoslo al servicio de los demás valorándola en todas su manifestaciones. Quisiera sintetizar lo expuesto en el siguiente acróstico:

MI
Vivo
Cada día desarrollo capacidades, aprendo cosas nuevas, tengo sueños y salgo a su alcance. Tengo vida, interés y deseos de vivir

Integral
Atiendo los aspectos del yo (físico, psíquico y social).

Dignidad
Reconozco mis derechos y asumo compromisos y responsabilidades.

Autoestima
Me valoro como persona, reconozco mis cualidades y valoro a los demás.

TIENE

Valores
Cultivo los valores (responsabilidad, tolerancia, solidaridad, amor, paz…) que me ayudan a vivir siendo ejemplo en la familia, la escuela y la sociedad.
Alegría
Soy feliz, sonrió a la vida
Libertad
Soy una persona libre y responsable de mis actos.
Optimismo
Actúo positivamente frente a situaciones de mi vida.
Respeto
Me respeto, respeto mi cuerpo y respeto a los demás.

Referencia Bibliográfica:

Stepa Llaurens, J; Et Al. (1992). Catecismo de la Iglesia Católica. Librería “Juan Pablo II”, Santo Domingo Rep. Dom.

Rodríguez Estrada, M. (1992). Autoestima Clave del Éxito Personal. Segunda Edición. Editorial el Manual Moderno, S. A. C. V. México.

Manual de Ética Ciudadana.