Por: RAFAEL PERCIVAL PENA | 6:49 PMTodo el dinero del derroche y el gasto desaprensivo de las elecciones; incluyendo lo de los robos vulgares de los funcionarios despóticos y corruptos. Es parte de la triste realidad, el cual la tenemos que pagar todos. No hay ninguna excepción.
Nadie quedará exento. ¿Cómo desenmascarar tanta impudicia, y despertar tantas conciencias adormecidas por el asedio publicitario y la pasión del desorden desbordado? ¿Cómo crear un Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados? Los mismitos de siempre, tenemos que cargar el pesado fardo de la fiesta de los monos jorobados y los payasos de circo a prohijados y a cobijados ¿Serán estos los monjes sepultureros de la democracia?
Al brazo armado del Fondo Monetario Internacional se le conocen sus intenciones, su camino es lento, lerdo… pero seguro. Cargando en su hombro derecho la guadaña de la muerte. Un sólo soplo desarreglará la bodega del ñato, y no encontraremos la pócima para desuncir el cepo colonial impuesto.
La burla se ha hecho eco entre las montañas vírgenes de Quisqueya. De las larvas encandiladas brota el aroma azufrado y amargo del interior más profundo del volcán en erupción.
A los de arriba y a los de la clase política dominante no le importa un bledo en sus dialécticas farsantes.
El sargento de turno de posta en el polvorín. Mata mosquito del fango en que se encuentra viviendo y tiene tres hijos famélicos curtidos por el hambre. Ya no le fían, el pulpero de la esquina le cerró la cuenta. El sueldo no le alcanza. Tiene que hacer malabares entre sus manos para sobrevivir de la espantosa miseria que le arropa. Tiene una cuenta atrasada de tres meses. La desgracia es su panacea. Y sus esperanzas se le ponen cada vez más lejos los de arriba. Le esconden la verdad.
La clase dominante osan por ponerle más impuesto a la canasta familiar en una franca burla al arrojo del espíritu de supervivencia de estos hombres. Una nueva lavativa fue introducida en este desorden y los de arriba se entendieron como siempre. Arreglaron sus cosas entre aposento en un sillón de “Leather”.
El Cura mayor tocó el campanario y soltó el humo blanco del conclave haciendo caso omiso, y al mismo tiempo, el gracioso tras las dádivas de los presentes. El picadillo de queso, y jamón es estupendo, sonrisas alegres son esbozadas entre el vino y el champan del contubernio esgrimido.
Una vez más lo de abajo tendrán que pagar la cuaba. Ha sucedido siempre eso en la ciudad de los Colones. Se arrastran como reptiles ante los designios de los fuertes.
En el caso de ahora, se siente más penetrante la burla y la frustración en el desgano del tiempo y el espacio, impulsado por su radicalismo Jacobino sin raciocinio.
Y un silencio peligroso y amorfo se respira. Con increíble cinismo, y con imaginación diabólica han podido cargar con el cargo de conciencia, soportando el yunque de la conspiración contra el pueblo, echando fango para tapar el fraude eleccionario. ¿Por qué no salen a celebrar el triunfo? Esa es una buena pregunta.
Los Comacates (Comandantes, mayores, capitanes, tenientes) desde lejos se miran entre asombro, indignación y desgano. Diciéndose, pero se están volviendo locos. La vieja de la Barahona con esquina Duarte ve su ilusión desechada. Una vez más ha sido golpeada por el fantasma del espanto del Sistema. La prostituta tiende sus encantos carnales en el cordel del inhóspito lugar baldío. Subió de precio la naturaleza, al primer asomo del rumor del viento.
El que alborotó las avispas tiene su problema resuelto. Cantó como gallo y puso como gallina. Amenazar para tomar decisiones no es bueno y mucho menos advertirles a tus enemigos de los propósitos de las tácticas y estratégicas que se irían a tomar. No se puede desafiar al poder. Si tú no estás dispuesto a pelear.
Estas condiciones conllevaron a los poderes de oficialismo a enfrentarlo con esmeradas desproporciones en meandros desiguales. Tomaron decisiones claras, firme, y determinada. Si tú llamaste al diablo, sabias que iba a llevar candela a las praderas. Tenias que prepararte para echar el pleito. Y no lo hiciste.
El poder político en posicionamiento y demostró determinación desde el principio, no se dejó arrebatar y joder bajo ninguna circunstancia.
Los errores cometidos fueron garrafales. Al poder no se le amenaza, ni se le desafía. Mucho al contrario se le golpea sin conmiseración. De una cosa uno debe de estar claro, no todo el mundo tiene la capacidad de manejar crisis de esa envergadura.
El resplandor del espejo dejo ver el objeto traslucido en el acapárate. Y un sinnúmero de personas quedaron enganchados, agachados en cuclillas de letrina de patio en el devenir del tiempo.
Y los más bueno de todo, es que los vasos y platos rotos de las deudas de los bonos, de préstamos, del gasto desproporcionado de las elecciones, incluyendo el presupuesto de este año, más el latrocinio de los funcionarios corruptos lo vamos a tener que pagar los pendejos. Escríbanselo a Dios. Las debilidades son inherentes del ser humano, y más en un pueblo destusado mentalmente.
El plan B, no lo tenían y nunca lo llevaron a cabo. Ellos sabían de su logística limitada. Solo tenían un camino de una sola vía. Se quedaron cortos en puras “teorías y amenazas”. Cuando llegó la hora de la verdad, se echaron para a un lado “aplatanándose”.
Jamás un pueblo se levantó en vilo de esa forma. Pero se pudo ver que el desenlace tenía una sola dirección. Entregaron las ansias de los excluidos sin ningún tipo de resistencia entre la libertad, el miedo y la farsa.
