Domingo  27 de Septiembre de 2020 | Última actualización 06:57 PM
Estrategia para transversalización del enfoque de género UASD
Por: FIDELINA DE LA ROSA (VIRTUDES) | 6:57 PM

Estrategias para la transversalización del enfoque de género en la UASD
Para derrotar la hegemónica de la cultura patriarcal.

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La nueva reforma universitaria en marcha en la UASD, nos obliga a plantearnos un contexto teórico general que permita des-construir todo lo impuesto durante el proceso histórico hasta aquí descrito. La transversalizaciòn de la perspectiva de género se entronca con ese propósito de cuestionamiento de los viejos presupuestos y la construcción de un nuevo paradigma en la educación superior.

Se procura la articular ese nuevo paradigma como un proceso mediante el cual se busca la construcción de ambientes y contenidos educativos no sexistas y liberadores, que posibiliten la introducción de cambios sociales y culturales, que impacten las pautas de convivencia entre las personas y propicien un producto académico que viabilice la construcción de una sociedad libre opresión, de violencia y de discriminación entre los seres humanos.

La transversalización de género: estrategia ideológico-cultural y educativa Diversos cientistas sociales y estudiosos/as de la ciencia de la educación, al evaluar los resultados de la experiencia de transversalizaciòn de enfoque de género, que se viene desarrollando en la educación superior en las últimas décadas, plantean que la academia se ha visto enriquecida con nuevas perspectivas sobre la metodología, la filosofía y la epistemología de la educación. La transversalizaciòn de generó implica alterar de manera irreversible lo que sabemos, lo que creemos saber, la manera cómo pensamos y, de forma muy especial, cómo lo transmitimos en el acto continuo de enseñanza-aprendizaje.

La perspectiva feminista de la ciencia, conocida como “epistemología del punto de vista feminista” sostiene que la posición dominante masculina en la vida social desemboca en una comprensión parcial y perversa, mientras que la posición dominada de las mujeres brinda la posibilidad de una comprensión más completa y menos perversa (Harding, 1996),. A lo largo de tres décadas, de introducción de los estudios de género en la ecuación superior, las feministas han desarrollado una discusión compleja acerca de la objetividad científica.

La noción “transversalizaciòn de género” lleva implícita dos conceptos que forman parte del acervo teórico científico construido y/o reconstruido en su acepción, por el movimiento feminista, quienes en la profundización de su teorización y lucha política anti-sistémica se plantearon “que era fundamental garantizar la eliminación de la cultura patriarcal como mecanismo para que las mujeres accedieran a los espacios de poder y toma de decisiones, para eliminar definitivamente las discriminaciones sufridas durante siglos, en todos los ámbitos de la vida social.” (Castillo, 2007)

El concepto género que sólo se nos presentaba como una noción gramatical que enunciaba “el masculino” o el “femenino” de las cosas, pretendía una supuesta neutralidad ideológica que no era motivo de estudio y preocupación. Fue, sin embargo, reformulado en la noción feminista. Inicialmente nos servía para describir el proceso mediante el cual se desarrolla la construcción social de roles diferenciados por sexo, pero luego, también, se le asume como categoría de análisis social de la opresión basada en las diferencias entre los sexos.

La intelectual feminista Joan W. Scott señala que el concepto como tal, aparece en la década de los 60 entre las feministas norteamericanas, que deseaban insistir en la cualidad fundamentalmente social de las distinciones basadas en el sexo.

La noción de género, comienza a utilizarse como “rechazo al determinismo biológico implícito en el empleo de términos tales como "sexo" o "diferencia sexual", como forma de visibilizar la construcción de roles y aspectos vinculados y vinculantes de las definiciones de feminidad y masculinidad y sobre todo para introducir una noción relacional en nuestro vocabulario analítico. (Castillo, 2007).

Al entender de Scout, desde este punto de vista, tanto los hombres como las mujeres tienen que ser definidos uno en relación con el otro. Esta perspectiva relacional nos induce a una perspectiva de totalidad en la que no se puede, con pretensiones objetivas, estudiar por separado tanto a uno como a la otra. No pueden ser estudiados completamente separados. (Scott,1999:38-39)

En América Latina, y esto es clave desde el punto de vista teórico-conceptual, la introducción del concepto de género vino acompañado de todo un proceso de recuperación y articulación del ideario de la modernidad, como se evidencia en el uso de las conceptualizaciones de libertad, autonomía, igualdad y derecho.

Las intelectuales feministas Virginia Guzmán y Claudia Bonan Jannotti, al analizar el proceso de institucionalización del tema de la equidad de género y la modernización del estado en América Latina, dicen: “En las últimas décadas del siglo XX las prácticas políticas y culturales de los movimientos feministas, interpelan los fundamentos de las instituciones modernas, el imaginario de lo público y lo privado fundado en una noción dual del poder – poder político y poder jerárquico…

“Cuestionan los criterios de inclusión y exclusión que moldearon las modalidades históricas de la ciudadanía en América Latina y el orden cultural fuertemente asimétrico y discriminatorio que ha estructurado y sacudido la experiencia moderna en la región. El trabajo, la familia, la educación, las normativas de la sexualidad y de la reproducción, las estructuras de representación política, de los derechos económicos y de las libertades civiles han sido blancos de la crítica y proyectos de cambio feministas” .

Las definiciones de género, como variables sociales, van a responder a esquemas según las necesidades e intereses de las diversas culturas o sociedades, son históricas y por lo tanto, cambiantes.

Pero, aunque no sean similares en todas las culturas y en todas las épocas, las construcciones del concepto género tienen una característica común: la división sexual del trabajo que puede constatarse en todas las sociedades, incluso en aquellas de carácter más igualitario y con una consideración social de los sexos más o menos equiparable, como es el caso de las experiencias de construcción de las sociedades socialistas, incluyendo las mas recientes de el denominado socialismo del siglo XXI. (Castillo, 2007)

El concepto Transversalizar implica una acción integrada y sustentable entre las diversas instancias involucradas en la acción institucional (Bandeira, 2005). La transversalización del enfoque de género supone la inserción de una perspectiva crítica en las diferentes disciplinas, que implique una reflexión sobre su carácter androcéntrico, para hacer visible y fortalecer el conocimiento sobre las relaciones de género, la dominación masculina o patriarcal, en el marco de una realidad social que cambia en la perspectiva histórica aunque encuentra resistencias como proceso objetivo.

La OIT define el concepto de Transversalizar la perspectiva de género como "el proceso de valorar las implicaciones que tiene para los hombres y para las mujeres cualquier acción que se planifique, ya se trate de legislación, políticas o programas, en todas las áreas y en todos los niveles. Es una estrategia para conseguir que las preocupaciones y experiencias de las mujeres, al igual que las de los hombres, sean parte integrante en la elaboración, puesta en marcha, control y evaluación de las políticas y de los programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, de manera que las mujeres y los hombres puedan beneficiarse de ellos igualmente y no se perpetúe la desigualdad. El objetivo final de la integración es conseguir la igualdad de los géneros"

La estrategia de transversalizaciòn del género en programas y servicios universitarios exige elaborar una matriz que oriente una nueva visión de las competencias, docentes, profesionales, institucionales y administrativas; de las responsabilidades de los diversos sujetos que intervienen en el proceso académico, con el fin de lograr la superación de las asimetrías de género en la sociedad de la cual provienen los distintos sujetos y a la cual vuelven día a día y como producto final en el ejercicio de la profesión .

La transversalizaciòn de la equidad de género en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, envuelve el plantearnos cambios en la misión, lineamientos o normas, objetivos, programas, planes y productos de la labor docente, investigativa, administrativa y de extensión.