Viernes  19 de Julio de 2019 | Última actualización 05:56 AM
Perfil psicológico del dictador
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 9:11 AM

De acuerdo con el escritor estadounidense John Gunther, “todos los dictadores son anormales. La mayoría de ellos son neuróticos”. De su lado, Daniel Eskibel dice que al dictador… “Lo ves solo. Aislado. Sin escuchar. Sin contacto con la gente. Agresivo. Cometiendo errores que nunca creíste pudiera cometer”.

Jerrold Post, Universidad George Washington, afirma que en el caso del dictador, como lo fue Trujillo, este “puede funcionar de manera (…) racional, pero en estrés (…) sus percepciones se distorsionan”.

Como he dicho antes, el arma política predilecta del dictador es el culto a su persona, que radica en la concepción idealista de la historia, según la cual el curso de esta no es determinado por el pueblo, sino por él.

El marxismo examina el papel del dirigente carismático en estrecho vínculo con el curso objetivo de la lucha de clases, con la actividad histórica del pueblo, no al papel del “líder mesiánico” de ocasión.

Comparto el concepto de que ni siquiera la experiencia del más genial de los dirigentes puede sustituir la experiencia colectiva de millones de personas, donde el pueblo debe tener fe en sus propias fuerzas.

El dictador crea la dicotomía entre “buenos” y “malos”, “orden y desorden”, “terroristas” y “autoridad”, concepto que se ha puesto en práctica, por ejemplo, en la militarización del Congreso Nacional.

El poder estatal-militar no sólo es físicamente represivo, sino también cultural, vale decir cognitiva, afectiva y conductual. Ese poder penetra y controla las instituciones y patrocina la censura y autocensura.

Gabriel García Márquez, Gabriela Mistral y Pablo Neruda habían alertado sobre el uso de la opresión, violencia represiva y miedo emanado del autoritarismo, que es una constante en América Latina.