Domingo  25 de Agosto de 2019 | Última actualización 09:25 PM
Salud mental, peripecias y pequeñas cosas
Por: EMILIA SANTOS FRIAS | 9:17 AM

Parafraseando al abogado y político americano, Fran A. Clark: las personas tratamos de realizar cosas grandes sin darnos cuenta que la esencia de la vida se compone de cosas pequeñas. Hoy sigo acuñando esa frase lapidaria.

Este sábado 27 de julio, víspera del Día del Padre en mi amada República Dominicana (fecha difícil para mi hermanas y quien suscribe, debido a la ida sin retorno de nuestro progenitor hace apenas cinco meses), viví un día intenso; tal como mi vida, entre mucho trabajo, filantropía; compromisos con mis colegas y la sociedad. Ese voluntariado que disfruto, así como la compañía de seres entrañables que la vida me ofreció como amigos, como familia.

Mi día comenzó tan pronto el astro luz apareció. Entre responsabilidades laborales, reunión con gremios periodísticos, donde compartí con colegas queridos; apreciados, que me dispensan su afecto, valoración personal y profesional. Finalizando con un encuentro con dos grandes amigos desde las aulas de nuestra Alma Mater la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD): el compadre Julio Benzant y la amiga-hermana Mayra Sena. Sin dudas será una fecha memorable…por mucho; vivida desde las pequeñas cosas.

Hoy gracias al respeto obtenido, emprendo una nueva etapa filantrópica, como integrante del Comité de Crédito de la Cooperativa Nacional de Servicios Múltiples de la Prensa (COOPNAPRENSA). Agradezco a los colegas Francisca Ramírez, Olivo De León y Aurelio Henríquez, mi encomio para ustedes. Las y los periodistas dominicanos-as, saben que cuentan con mi solidaridad en cualquier puesto gremial o profesional que ostente.

Luego de los compromisos laborales y gremiales, convidada por el compadre Benzant, nos dedicamos desde la sede del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), a llamar algunas amigas de los años mozos; hace más de dos décadas: Luchy, Mayra; a esta última decidimos ir visitar…, pero antes el compadre me obsequió el libro ”Balaguer y yo: la historia”, un estadista amado y odiado, vaya usted a saber! e iniciamos nuestro ejercicio de salud mental; peripecia pero divertida. Por cierto, prometo en algún momento leer esa obra…, siempre se aprende algo.

Es necesario señalar que la salud mental es el equilibrio entre una persona y su entorno socio-cultural, que garantiza su participación laboral, intelectual y de relaciones para alcanzar un bienestar y calidad de vida. Incluyen satisfacción subjetiva, autonomía y potencial emocional. La forma en que las personas relacionan su entorno con la realidad y se relaciona con el raciocinio, las emociones, el comportamiento frente a diferentes situaciones de la vida cotidiana, como manejar el estrés, convivir con otras personas y tomar decisiones importantes.

La salud mental, es importante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la edad adulta. Su carencia contribuye a muchas enfermedades somáticas y afectivas como la depresión o la ansiedad, indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Hoy haciendo uso de la salud mental recordé a la niña que llevo dentro, la que nunca muere. Por eso, de vez en vez la saco a pasear. Ella es mi ser emocional; vivo, creativo y genuino…, se apodera de mi ser y me hace desarrollar acciones que me brindan grandes niveles de felicidad. ¡Amo a esa niña! Me regala la capacidad de asombro constantemente; me hace sorprender con esas pequeñas cosas que me hacen sonreír de forma franca; me enseña a olvidar y perdonar, al tiempo que entretiene mi entorno. ¡Cómo no amarla!

Esa niña y el niño interior del compadre Benzant, teniendo ambos vehículos de cuatro ruedas, decidieron llegar a casa de Mayra en uno de dos…maravilloso viaje en motocicleta; documentado en videos y fotografías. Recorrimos desde el Centro de los Héroes media ciudad hasta Santo Domingo Este. ¡Genial. Fuimos invadidos de endorfina y olor a pueblo! Compartimos con la familia Sena Pérez, como siempre, sin tener que actualizarnos; reímos de forma liberal, con alegría real…, horas de calidad. Y luego recorrimos el Parque del Este, hasta la segunda Línea del Metro de Santo Domingo, comenzando en la Avenida San Vicente de Paul, siempre “motorizados”. Allí abordé ese moderno transporte público y conocí el Teleférico, el que pronto iré a abordar. Pequeñas cosas!, ¿qué sería de nosotros sin ellas?, como dice el inmenso cantautor Joan Manuel Serrat en Aquellas Pequeñas Cosas: Y uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia. Pero su tren vendió boleto de ida y vuelta. Son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas en un rincón, en un papel o en un cajón. Como un ladrón te acechan detrás de la puerta. Te tienen tan a su merced como hojas muertas que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.

. La autora reside en Santo Domingo,
República Dominicana.
Es educadora, periodista,
abogada y locutora.
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