Domingo  26 de Enero de 2020 | Última actualización 02:39 PM
Grupos apandillados
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 8:28 PM

Cuando uno llega a hacer un análisis y a comprender la política dominicana y sus grupos de poder, amparados en una idea de falsa democracia, nos invade un sentimiento de profunda frustración y de desesperanzas de que pueda operarse ningún cambio positivo para el colectivo, es decir para el pueblo.

Cuando uno entiende a través de análisis sencillos que no sólo existen pequeñas pandillas que se dedican a una delincuencia simple de asaltos y robos pequeños, y que son juzgados y etiquetados por la sociedad como antisociales, con un amplio prontuario delictivo, como dice generalmente la policía.

Cuando los atrapan, dicen que ese antisocial tenía ocho fichas abiertas (¿y como es que estaba suelto?). Eso es así porque la movida en la que generalmente participa la misma policía, es mas amplia y eficaz si el
delincuente está en las calles.

Porque sencillamente dentro de esos grupos apandillados, hay participación policial. Lo grande es que se dan el lujo de tener una unidad antipandillas, dizque para perseguir y destruir a estos grupos, pero nunca es para intervenir a las pandillas de los ricos, que son los que con sus robos millonarios le quitan al pueblo posibilidad de educación, salud, alimentación y condiciones mínimas de vida.

Cuando se analiza esta delincuencia y vamos por los barrios, nos damos cuenta que esa juventud se le ha negado posibilidad de estudio, educación, trabajo, y en cambio lo que tienen es hogares rotos y desesperanza.

Y prueba de eso es que si haces una encuesta en cualquier barrio de la capital, es probable que el 100 por ciento quiera emigrar, porque su país donde nació le negó la posibilidad de vivir, incluso.

Hemos oído a diputados, encargados de hacer y modificar leyes, diciendo que a estos grupos lo que hay es que darle para abajo, es decir, darle pena de muerte desde que se tenga una oportunidad. Y con frecuencia esos jóvenes integrados en bandas, son inocentes, y los matan hasta por equivocación los gatillo alegres de la policía.

Pero también podemos analizar los grupos de poder de nuestro país, y otros de Latinoamérica y el mundo, y con asombro vemos que estas pandillas son de cuello blanco y corbatas, pero son también delincuentes que se han agrupado para darse protección, y ser impune ante la acción de la justicia.

Aquí hay participación y apandillamiento de partidos políticos, como está sucediendo en el PLD, capos y destacados mafiosos, apellidos rimbombantes muy reconocidos, mafia empresarial que han dominado el contrabando desde tiempos inmemoriales.

Pero sobre todo, políticos ladrones-mafiosos, que han asaltado el Estado; que se agrupan en torno a la impunidad, encabezados por las más altas instancias del poder, protegidos para que si son descubiertos, la ley no les pueda llegar.

Se alían entre ellos, para recibir altas sumas de dinero para permanecer en el poder, a cambio que les dejen actuar con libertad y enriquecerse, ya sea con el lucrativo negocio de la droga, o peor aún, robándose directamente los bienes del pueblo.

Con esto le quitan al pueblo llano las posibilidades de educación, salud, alimentación... Estas condiciones miserable ponen a los jóvenes a apandillarse en los barrios marginales, para delinquir, y los matan; en cambio, el apandillamiento de cuello blanco y de corbatas, disfruta de los mayores privilegios y nunca caen ante la ley.