Lunes  30 de Marzo de 2020 | Última actualización 09:24 PM
Respetando cualquier semáforo
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 9:48 AM

Respetando cualquier semáforo, mi pensamiento se va de mí mismo, se transporta de un lugar a otro, pasan segundos y vienen segundos, al final de esa larga estadía simplemente recuerdo que debo continuar, aunque pasen miles de situaciones pintorescas junto a mí, solo debo de respirar profundo y seguir adelante.

Respetando cualquier semáforo, llega cualquier minusválido y exige que le den dinero, a la buena o a la mala, porque al parecer eres tú el culpable de cualquier desdicha que ha caído en su vida y lo que es peor que nos han llevado a ni creer en ellos, porque las grandes mayorías simplemente se disfrazan o se hacen los enfermos acompañados siempre de un gánster que es el que acondiciona el lugar para llevarte al punto de otorgar cantidades de dinero inimaginables por el simple hecho de que ese espectáculo de mal gusto toca tus más íntimas fibras sensitivas, aprovechándose de tus emociones.

Respetando cualquier semáforo, cualquier usador de sustancias ilícitas se asoma hacia tí de forma intimidante, te hace sentir sumamente presionado y de esa manera tan “poco sutil” sacarte el dinerito para su bello sueño sin cumplir, con el cual llena miles de vacíos y daños propios infligidos por este maravilloso sistema, el cual se hace cada día mas degradante, negándole salud y educación a miles y miles de seres humanos con derecho a los mismos.

Respetando cualquier semáforo, desfilan cientos de personas que simplemente se dedican a lo único que pueden dedicarse, a vender comida, a vender cargadores de celulares, “pollitos electrónicos” que caminan encima de tu vehículo, todo este tipo de festival dantesco se encuentra respetando cualquier semáforo de nuestro suigéneris país.

Respetando cualquier semáforo, observamos al policía de tránsito ocupado con su teléfono celular en la sombrita, mientras hay unos cuantos kamikazes sin casco que se burlan simplemente de la ley y el orden, de forma amenazante, muchas veces sin licencia, sin acta de nacimiento, robándose la luz roja de una y mil maneras, pero como a ellos no hay forma de sacarle algo monetario, “mejor déjalos ir para evitarnos problemas, ahí no hay vida”.

Respetando cualquier semáforo, cualquier otro individuo te injuria por tu vehículo, hasta de "lujo", por el simple hecho de que esta bonito y sería interesante ver a su chofer incomodo al ver como su "joya" simplemente pierde su valor, “ese tipo debe ser ingeniero o médico, que tipo más dichoso, porque para tener esa máquina, se tiene que tener suerte”.

No se piensa en los años que ese individuo ha tenido que sacrificarse, quizás teniendo que cohibirse de los más bellos placeres de la vida, pero como ya el sistema político ha enseñado que para llegar no hay que sacrificarse, la gente entiende que todo cae del cielo por gravedad, y al final todo el que anda más o menos bien, es dichoso o está en “la teta”.

Respetando cualquier semáforo, miles de situaciones de humor negro son captadas por todos nuestros sentidos, y no podemos hacer prácticamente nada; respetando cualquier semáforo, pierdes lo más preciado de nuestra existencia, “la vida”, ya que en múltiples ocasiones el mejor lugar para robarte tu vehículo ha sido ocurrentemente, respetando cualquier semáforo.

¿Quó somos en este tan difícil sistema que no nos protege ni al momento de respetar las leyes de transito?. Es una pena que este tipo de "película" se ruede en cada semáforo dominicano, un sinnúmero de vicisitudes se viven respetando cualquier semáforo.

. El autor es médico internista y psiquiatra.
Presidente Asociación De Psiquiatras Egresados
de República Dominicana (ASPERDO). Editor de la
Revista Científica de la Sociedad Dominicana de
Psiquiatría (SDP); Comisiones especiales Colegio
Médico Dominicano, Filial San Juan (CMD).