Miercoles  05 de Agosto de 2020 | Última actualización 11:45 AM
Diferentes situaciones en la época de la Covid-19
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 7:14 AM

I.- La COVID-19 no ha detenido en su accionar a los sembradores de cizañas

1.- La humanidad entera pasa por un momento sumamente desafortunado que amerita considerar detenidamente cada actuación, a los fines de no enviar mensajes que contribuyan a hacer el ambiente más desventurado.

2.- La COVID-19, que constituye un suceso adverso para la especie humana, no ha motivado a la compasión a los insensibles que con su proceder están demostrando que son indiferentes al dolor ajeno porque a los impasibles nada les motiva conmiseración.

3.- Nadie discute que el universo esta de duelo, y cada persona buena se muestra triste, lo que se refleja en los rostros de quienes sienten aflicción por la angustia causada por tantos difuntos que traen malestar espiritual, desconsuelo y atribulación a sus seres queridos y a los connacionales de fina sensibilidad.

4.- No obstante ser la COVID-19, la más terrible calamidad que ha sufrido el mundo en los últimos cien años, en algunos grupos sociales han pesado más sus deshumanizadas ideologías, que los miles de fallecidos, millones de afectados y el desosiego que se ha apoderado de la mayor parte de la humanidad.

5.- Personas con corazones endurecidos, despersonalizadas hasta el tuétano e insensibilizadas en lo absoluto, no han hecho un alto en el curso de la pandemia para dejar de estar sembrando cizaña, probando así que por encima de tantos y tantos cadáveres, imponen sus deseos de malquistar y crear profunda molestia y hastío.

II.- Inquietud del director de la OMS y el ambiente actual

6.- El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhomos G., declaró el pasado viernes “que está realmente preocupado por las divisiones que el coronavirus ha creado tanto globalmente como dentro de los países”, y precisó además, “que este es un virus muy peligroso y muy difícil de combatir en un mundo dividido”.

7.- La inquietud expresada por el director de la OMS, está plenamente justificada por la dimensión y expansión de la pandemia, la gran cantidad de muertos y afectados, y por la no certeza de la invención de una vacuna, así como la responsabilidad con que debe manejarse por la delicada función que desempeña al frente de la mayor organización de la sanidad mundial.

8.- Al máximo dirigente de la OMS, la situación se le ha hecho más complicada porque, a más del peligro que envuelve la pandemia y lo contagioso del virus, le ha correspondido actuar en una coyuntura de deterioro ético y moral del ser humano, comprobada por el proceder deshumanizado de amplios segmentos sociales en cada país.

9.-El señor Donald Trump, al frente del país más altamente desarrollado sobre la tierra, gobernando a un pueblo tan bueno y laborioso como culto, en lugar de ocuparse de proteger a sus conciudadanos, de los cuales la COVID-19, ha matado 117,426 y tiene a más de 2, 135,309 infectados, se enfrasca en endurecer el embargo a Cuba, al igual que estrangular económicamente a los venezolanos e invadirles utilizando a mercenarios.

10.- A la Organización Mundial Salud, le ha correspondido tratar de atacar la COVID-19, teniendo de por medio a gobernantes sin alma, como el de Brasil, Jair Bolsonaro, donde han muerto más de 43, 389 y hay afectados 867,882, mientras el falto de sentimientos Bolsonaro, alega que no hay pandemia, sino una gripecita.

11.- Contrario a lo que piensa el director de la OMS, de que el coronavirus ha creado divisiones tanto globalmente como dentro de los países, creo que quienes han sembrado la discordia son los gobiernos de Chile, Perú, Colombia y otros en América Latina y el Caribe, aliados a los dictados de Washington, en su política intervencionista y de escisión.

12.- La COVID-19, se ha presentado en un período dominado por guerras de rapiña; fijación de límites a la especie humana por los mercados; aniquilamiento de sanas voluntades; dominio de la mercancía dinero sobre la vida del ser humano; los monopolios farmacéuticos y armamentistas determinando el curso del mundo; las intrigas políticas sepultando a los principios del derecho internacional, en fin, la voracidad del imperio con malas artes se ha colocado por encima de la soberanía nacional de las naciones pequeñas para sustraerles sus recursos naturales.

III.- La COVID-19 no detiene a los bellacos en sus maldades

13.- La COVID-19, no ha sido motivo para que las personas de malos sentimientos hagan un alto en su inclinación al mal; por el contrario, el ambiente de dolor y luto creado por el coronavirus las ha impulsado a ser más inclinadas a causar pesares.

14.- Aquellos que en forma calculada han decidido causar irritación a los demás, no les importa el tormento que está motivando la COVID-19, con la retahíla de difuntos, la serie de contaminados y la casi totalidad de seres humanos confinados y aterrorizados.

15.- Ciertamente, desde la influenza en 1918, el mundo no había visto nada similar a la pandemia actual, como tampoco habíamos sido testigos de tanta degradación como ahora en personas que se tonifican haciendo uso de la perversidad como medio para dañar a sus semejantes.

16.- La mala disposición de algunos bellacos hacia personas, se ha puesto de manifiesto ahora con todo y la COVID-19. A hacer sentir mal a otro ser humano lo hemos visto en la acción de aquellos que se cebaron difamando a un actual funcionario del ministerio de salud pública, aunque hicieron la perversidad conociendo de la honestidad de la persona difamada.

17.- Aquellos maliciosos con apariencia de inofensivos, que por no estar conformes con los resultados de una reciente encuesta, infamaron a uno de los directores de la firma encuestadora, tienen sentimientos más nocivos que las cepas integrantes del coronavirus. La porquería hecha persona está en nuestro medio presta para dañar la conducta más aquilatada.

18.- Ahora, ante el quebranto de Luis Abinader, los sicarios morales no han perdido tiempo para poner a circular rumores de todos los calibres, pero siempre destinados a sembrar opiniones ponzoñosas más toxicas que la COVID-19. El ambiente dominicano está infectado antes de la pandemia, por tener en su seno a individuos que originan y desarrollan enfermedades.

19.- Aceptar al difamador como persona, porqueriza a cualquier medio social. Ese bicho que injuria es peor que la COVID-19, porque esta mata, pero sin saber a quién, mientras que el que desacredita conoce a su víctima y se deleita con el sufrimiento de aquel a quien le aniquila su estado de ánimo.

20.- Aquellos que resulten ser sobrevivientes a la COVID-19, en su momento llegarán a equiparar entre lo malsana que ha sido la COVID, y los que carecen de bondad moral, porque su pérfida es anterior, durante y lo será después de la pandemia.

IV.- El homenaje a las víctimas de la COVID-19

21.- Un ambiente diferente al actual es posible, siempre y cuando logremos poner por delante ser armoniosos y no discrepantes, con el objetivo de conseguir la convivencia civilizada basada en el mutuo respeto. El estado de tirantez en una relación crea agravios y permanente hostilidad.

22.- La mayor y mejor conquista que puede alcanzar la humanidad, luego de desaparecida la COVID-19, es que la tierra sea habitada más adelante solamente por personas con nobles condiciones, que les sean consustanciales para convivir en armonía y sin tirantez; acompañados de mujeres y hombres de buenos sentimientos para así olvidar a los perversos.

23.- La sociedad debe estar integrada por comunitarios que eleven con sus relaciones; que la comunicación sea para causar agrado y no para sembrar enojos; liberarnos de los que ofenden, y lleguen los que motivan satisfacción.

24.- Rendir homenaje en el futuro a los fallecidos a causa de la COVID-19, es preocuparnos por ser coherentes en pensamiento y acción, demostrando con el ejemplo que nuestra prédica responde a la formación que nos ha acompañado. Aquel que le es fiel a sus ideas se mantiene de por vida con ellas.

25.- Es de esperar que como demostración de admiración, respeto, veneración y justo recuerdo a los que mueran víctimas de la COVID-19, lleguemos a construir un mundo nuevo de seres humanos maravillosos; no contaminados por el odio, el individualismo, la intriga, la maledicencia y otras lacras que estropean a los hermosos sentimientos.

Santiago de los Caballeros,
15 de junio de 2020.