Miercoles  27 de Enero de 2021 | Última actualización 06:21 AM
Mi primer amor
Por: LUIS RAMON DE LOS SANTOS (Monchín) | 7:06 AM

No hablo del primer amor romántico de mi vida, sino del primero de mis ansias, el primer desahogo viril, el primer desborde de mis hormonas revolteadas entre el este y el oeste de unas piernas fabulosas.

Ese amor que fue primero y último tenía nombre propio, pero yo siempre la llame mi vida, porque eso fue: mi vida, resumida entre el susto y la melancolía, el amor hecho casi como un favor y el despojo de una margarita que se quedó marchita para siempre.

Solía verla furtivamente a ratos prolongados, ratos del alma que se diseminaban por los vericuetos de mi entonces inalcanzable juventud. Ella sabía que la amaba y se reía de ello; se burlaba de mis apetencias y cuando se lo proponía se gozaba diciéndome, algún día será, algún día, si es que llega.

Pasaron años, y un día entre el amanecer y la mañana la encontré llorando, sufría porque el que creía su amor verdadero se había marchado, la dejó solita entre las calles brumosas de un barrio de San Juan y la desesperanza; le pregunté si me aceptaba un abrazo, lo aceptó y desde aquel día ese primer amor se fue eternizando hasta convertirse en imprescindible.

Ella, cuyo nombre jamás diré, porque es mío, solamente mío, se marchó lejos un día cualquiera, dejando atrás el olor de su perfume barato en las entretelas de mi alma de niño bueno.

¿Cuantos años han pasado desde entonces? Todos. Para ella fueron mis primeras lágrimas, el eterno desconsuelo no sólo de saberla lejos, sino de donde saberla, supongo que cada uno hizo su rumbo y trazó el camino, dejando que el olvido tomara el curso irreversible, es lo normal y lógico, pero en asuntos del amor nada es normal ni lógico.

Hace algunos días la encontre, una de esas casualidades cibernéticas, ¿o sería una causalidad? hizo el milagro, tras una pausa de muchísimos años, vi esos ojos amados, quise acariciarlos a traves de la pantalla, ella hizo lo mismo y entre lágrimas nos dijimos un hasta luego que más que eso me pareció un poema inconcluso de Buesa. Ella fue mi primer amor y esos primeros amores no se olvidan, si uno no quiere olvidarlos...