
Gobierno descarta planta de residuos en La Cuaba tras 164 días de protesta
Por JAVIER PEGUERO
- El presidente Luis Abinader dispuso que el proyecto de Oak House no se instale en esa comunidad de Pedro Brand; la empresa deberá buscar una ubicación alternativa para la infraestructura de manejo de desechos sólidos.
PEDRO BRAND, Santo Domingo.– El Gobierno dominicano dispuso que la planta de clasificación, valorización y disposición final de residuos sólidos promovida por la empresa Oak House no sea instalada en el distrito municipal de La Cuaba, tras cuatro años de oposición comunitaria y 164 días de protesta permanente.
La decisión, atribuida al primer mandatario, fue comunicada el domingo 11 de octubre por el alcalde de Los Alcarrizos y presidente de la Mancomunidad del Gran Santo Domingo, Junior Santos, y el viceministro de la Presidencia, Alexis Jiménez, durante una visita al campamento levantado por los residentes.
Jiménez leyó una comunicación oficial del Palacio Nacional ante los comunitarios, quienes recibieron el anuncio con expresiones de alegría, luego de meses de vigilias y movilizaciones para impedir la ejecución del proyecto.
La oposición se concentró especialmente en el paraje Los Aguacates, donde los residentes denunciaron posibles consecuencias para las fuentes de agua, los ecosistemas, la producción agrícola y la salud de las familias de la zona.
Entre las principales preocupaciones figuraban los eventuales efectos sobre el río Matúa y otros recursos hídricos, así como los riesgos asociados al manejo de residuos y la generación de lixiviados. Los comunitarios también defendieron la vocación rural y el potencial ecoturístico de la demarcación.
La controversia se remonta a 2021 y se intensificó durante 2026, cuando organizaciones sociales y ambientales reanudaron sus acciones para impedir que la iniciativa avanzara. Los residentes mantuvieron un campamento permanente durante 164 días como mecanismo de presión para que las autoridades reconsideraran la ubicación propuesta.
El conflicto estuvo marcado por cuestionamientos comunitarios sobre los permisos ambientales y el alcance de las decisiones administrativas y judiciales relacionadas con el proyecto. En medio de esa disputa, los residentes insistieron en que la gestión de los residuos del Gran Santo Domingo no debía comprometer los recursos naturales de La Cuaba.
Como parte del acuerdo anunciado, Oak House, en coordinación con las autoridades gubernamentales y municipales, deberá identificar un terreno alternativo fuera de esa comunidad para desarrollar la infraestructura destinada al tratamiento y disposición final de los desechos sólidos.
Junior Santos destacó la importancia del diálogo para alcanzar una solución que tome en cuenta las preocupaciones de la población y, al mismo tiempo, preserve la seguridad jurídica de la empresa promotora.
La decisión representa un desenlace favorable para los sectores que encabezaron las protestas, aunque deja pendiente la búsqueda de una nueva ubicación para el proyecto. Hasta el anuncio no se había informado el lugar que sustituirá a La Cuaba.
Con el retiro de la iniciativa de esa demarcación, los comunitarios ven atendido su principal reclamo después de meses de resistencia. Sin embargo, el desafío regional de disponer adecuadamente de los residuos sólidos continúa abierto y requerirá soluciones que combinen viabilidad técnica, transparencia, protección ambiental y participación ciudadana.




