Lunes  18 de Octubre de 2021 | Última actualización 01:47 PM
Por: MARIO MUÑOZ LOZANO | 6:17 AM

MOSCU, 16 de octubre, 2021 (PL).- Los gobiernos de Rusia y Venezuela desplegaron esta semana una importante ofensiva comercial y de incentivo a la cooperación conjunta, conscientes de las amplias oportunidades existentes y de su bajo aprovechamiento.

La víspera concluyó en esta capital la XV Comisión Intergubernamental de Alto Nivel (CIAN), dos días de intensas negociaciones en los que representantes de ambas partes se comprometieron, una vez más, a expandir las alianzas en materia económica.

Resultados concretos del evento fueron los nueve memorandos de entendimiento, firmados en el hotel Presidente, de Moscú, relativos a las áreas del desarrollo energético, infocomunicacional, el turismo y el deporte.

Al frente de la delegación venezolana estuvo el ministro de Industrias y Producción Nacional, Jorge Arreaza, mientras por la parte rusa el viceprimer ministro, Yuri Borisov, quien subrayó que Caracas constituye un socio estratégico y de confianza en Latinoamérica.

El funcionario ruso reiteró el rechazo de su país a las medidas coercitivas unilaterales de Occidente contra la nación sudamericana, las cuales frenan su avance social y económico.

En tal sentido, significó la importancia de la ley antibloqueo aprobada por Venezuela, la cual permite proteger a los empresarios extranjeros y a sus inversiones.

Sobre la cooperación bilateral, destacó la entrega a Venezuela hasta el momento de tres millones 860 mil unidades de la vacuna Sputnik V contra la Covid-19 de un plan de 10 millones, y de 900 mil dosis de insulinas.

Se refirió también al registro de los inmunizantes rusos EpiVacCorona y Sputnik Light contra el coronavirus SARS-CoV-2, que son parte de nuevos convenios para su uso y posible producción en el país.

Borisov advirtió que la intensificación de los vínculos se benefició con la apertura de la ruta aérea Caracas-Moscú, que permite el aumento del turismo hacia la nación sudamericana y el traslado de mayores volúmenes de mercancías entre los dos destinos.

Por su parte, Arreaza recordó que la cooperación integral con Rusia se viene consolidando de manera ininterrumpida desde el año 2002.

Señaló que en estos años de ataques y de medidas restrictivas de Estados Unidos y sus aliados contra su país, Moscú no solo alzó la voz para denunciar y rechazar las agresiones, sino que fortaleció la colaboración con Caracas.

Apuntó que entre Venezuela y Rusia existen convenios de cooperación que abarcan los ámbitos energético, industrial, transporte, técnico-militar, agrícola, salud, educación, las finanzas y el comercio.

El miércoles, el viceministro venezolano de Economía y Finanzas, Héctor Silva, se refirió a las diferentes iniciativas que implementa el país para avanzar en el comercio y las inversiones durante el II Encuentro Empresarial Rusia-Venezuela.

En el evento participaron representantes de compañías privadas e instituciones gubernamentales de ambos países, deseosos de conectarse y entablar negocios, a pesar de las barreras idiomáticas y de la distancia.

El también presidente del Centro Internacional de Inversión Productiva de esa nación suramericana destacó los incentivos desplegados para que las empresas rusas puedan sumarse a los planes nacionales en diferentes ámbitos de su desarrollo económico.

Silva desplegó una amplia carpeta de posibles negocios de que dispone el país, entre los que sobresalen el sector energético, la minería, el turismo, la industria, la agricultura, forestales y la pesca.

Al respecto, Tatiana Mashkova, directora general del Comité Nacional para la Cooperación Económica con los Países Latinoamericanos (Cepla), señaló que en estos momentos el intercambio empresarial entre Rusia y Venezuela constituye un desafío.

Dijo que hay que trabajar mucho porque ahora mismo las exportaciones de la nación suramericana hacia este país se concentran en pocas cantidades de frutas, café, chocolate y pescado. "No es nada", dijo, en comparación con las posibilidades que tienen de enviar volúmenes más grandes.

Mencionó que el empresariado ruso, por su parte, está muy interesado en invertir y crear empresas mixtas, por ejemplo, en el sector de las altas tecnologías.

La empresaria rusa coincidió en que son muchas y amplias las oportunidades y áreas para el posible desarrollo de la cooperación bilateral, pero aclaró que hace falta acabar de echarlas a andar.