Miercoles  19 de Enero de 2022 | Última actualización 07:51 PM
Desarrollo sostenible y recursos naturales
Por: JOSÉ LUÍS MORONTA SERRANO | 11:09 PM

¿Qué es el desarrollo sostenible? Con ese término se designa la satisfacción de las necesidades presentes sin comprometer, o respetando, la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras. Es decir, que cualquier tipo de operación realizada para atender las demandas de una comunidad o población, tiene que hacerse observando que ésta no lacere los recursos que servirán para atender las demandas de las generaciones futuras.

El término tiene su origen en el Informe Brundtland, presentado en 1987 por la Comisión Mundial Para el Medio Ambiente y el Desarrollo de la ONU, el cual puso en evidencia que el camino tomado por el desarrollo industrial, hasta ese momento, estaba destruyendo los recursos naturales, generando mayor cantidad de pobreza.

¿Cuáles fueron los aspectos más importantes considerados en el Informe Brundtland? 1. La protección del ambiente es una responsabilidad global, 2. El desarrollo y la preservación del ambiente deben verse de manera conjunta, y 3. El trabajo de recuperación del medio ambiente es responsabilidad de todos los países.

Los recursos naturales de una nación forman parte de su estrategia de desarrollo, pues si éstos se agotan se producen serias perturbaciones en la calidad de vida de sus habitantes, quienes, entonces, se ven en la necesidad de emigrar, si pueden, hacia otros puntos geográficos donde puedan elevar su nivel de vida.

Es por ese motivo que en todas las sociedades del mundo civilizado, científicos, técnicos y personas con mucha sensibilidad social, se agrupan en organizaciones con el objetivo de presionar a los gobiernos y a entidades privadas para que elaboren proyectos y apliquen políticas que respeten la integridad del medio.

Además, como señala el Informe Brundtland, cuyo nombre original es “Nuestro Futuro Común”, no se pueden desligar los
conceptos “desarrollo” y “medio ambiente”, porque si queremos impulsar el progreso de una nación, pueblo o localidad sin respetar la integridad del medio, incurriríamos en el grave error de generar lo que supuestamente queremos combatir: la pobreza.

Degradar el medio, lacerarlo y dañarlo, atendiendo a intereses del presente, es condenar a la pobreza y a una degradación de la calidad de vida de quienes dependen y dependerán de esos recursos. Y eso es precisamente lo que intentan hacer quienes pretenden instalar una industria para producir cemento en las inmediaciones de los Haitises, lugar donde están los mayores recursos de agua potable del país y donde habita una gran variedad de fauna y flora que en algunos casos es endémica.

Nuestro Presidente, el Dr. Leonel Fernández Reyna, es un académico, un hombre actualizado, a quien el tema del desarrollo sostenible no le es ajeno, y quien tiene legítimas aspiraciones políticas, pues a pesar de haber sido elegido en tres ocasiones para dirigir los destinos de la nación, al término de su tercer mandato seguirá siendo un hombre relativamente joven y con un fuerte liderazgo dentro de un segmento importante de la población.

¿Permitirá el Presidente Fernández que insanos intereses destruyan los Haitises y que, de paso, impongan una mancha indeleble a su exitosa carrera política?

El Presidente ha dado muestra de ser un estadista razonable, creyente en el diálogo, y podría esperarse, en cualquier momento, su intervención para evitar que empresarios depredadores, insensibles al dolor ajeno, e incapaces de percibir el alcance destructivo de su tenebroso proyecto, acaben con los recursos vitales de nuestro parque nacional.

Gracias, Dr. Jiménez Helena, sus palabras nos motivan a seguir solidarizándonos con aquellos que luchan por la protección y preservación del medio ambiente.

jlms , Santo Domingo

Muy bueno, no hay desarrollo sin medio ambiente saludable, no hay forma de ser ricos si no hay ambiente sano. Ambientes sucios producen enfermedades y gastos de recursos económicos para combatirlas. Si no abogamos por nuestro ambiente, el promedio de vida de nuestros hijos y nietos se acortará y su calidad de vida empeorará. Saludos Jose Luis, esa línea le queda muy bien.

Damian Jimenez , Philadelphia