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Expresidente Ricardo Martinelli enfrenta a la justicia en Panamá
Por: OSVALDO RODRIGUEZ MARTINEZ | 8:41 AM

PANAMA, 25 de julio, 2021 (PL).- Tras múltiples argucias legales y dilaciones para retrasar el proceso, el expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014) enfrenta otra vez la justicia en Panamá por el caso de espionaje telefónico, al anularse el fallo anterior de "no culpable".

La nueva estrategia de su ejército de abogados dio resultados parciales al lograr que cuatro de los seis querellantes pactaran acuerdos extrajudiciales con el acusado, aunque a última hora surgió la duda si uno de estos es auténtico.

A partir de tal logro, los diarios Panamá América y Crítica, ambos propiedad de Martinelli, adelantaron conclusiones en sendos titulares: "Se debilita segundo juicio contra Ricardo Martinelli" y "Se debilita caso pinchazos, solo quedan Balbina y Doens".

La última referencia es sobre los líderes históricos del Partido Revolucionario Democrático, Balbina Herrera y Mitchel Doens, únicos que se mantienen firmes en la acusación, y la primera publicó una carta del exgobernante con invitación a que declinara su acusación, en la cual reiteró su supuesta inocencia en el espionaje.

"Esto ya no es Balbina Herrera, hay que sentar un precedente. Que vaya a la audiencia y que demuestre su inocencia', respondió Herrera antes del inicio del actual juicio, y no se conoce si también contactaron a Doens, cuyos abogados denunciaron, en agosto de 2019, supuesta compra del veredicto de "no culpable".

"Ricardo Martinelli, no me interesa tu dinero, no me interesa reunirme contigo. El juicio oral es el miércoles y es allí donde debes presentarte, es allí donde debes demostrar tu inocencia", sostuvo Herrera en días previos a la nueva vista oral, iniciada el pasado 21 de julio, en la que se repite el proceso después que una apelación anulara lo actuado.

En tres días de sesión, la Fiscalía presentó testimonios, documentos y otras pruebas admitidas por el tribunal, que negó a la defensa la solicitud de 10 días de receso para estudiar evidencias acusatorias que hasta el momento no conocían, en referencia al contenido de computadoras y discos compactos, entre otras.

Como parte de la información genérica de un testigo a las juezas Iveth Francois Vega (presidenta), Jennifer Saavedra y Marysol Osorio, se conoció que el Consejo Nacional de Seguridad (CNS), donde se ejecutaron las escuchas telefónicas ilegales que motivaron la acusación, lo encabeza el presidente del país, según decreto firmado por el propio Martinelli.

La exdirectora de Informática del CSN Iris González, compareció a solicitud de la Fiscalía y confirmó que laboraron en la institución durante el período presidencial de Martinelli, el entonces director de Inteligencia Rony Rodríguez, alias Didier; William Pittí, apodado Guillermo (subdirector de Inteligencia) e Ismael Pittí, alias Brad.

Los primeros están prófugos de la justicia y varios testimonios confirman que eran los operadores del sistema israelí Pegasus de espionaje telefónico, y el abogado de los querellantes, Carlos Herrera, confirmó a la prensa que recuperaron los equipos informáticos utilizados por esos agentes, los cuales contienen pruebas del espionaje.

Ismael Pittí fue presentado en el anterior juicio como testigo protegido y la revelación de su identidad causó un revuelo en la defensa que intentó descalificar su testimonio porque el anterior gobierno de Panamá lo mantuvo en una embajada.

A pesar de los elementos de convicción admitidas por el tribunal, Martinelli y sus abogados repiten que se trata de un proceso político para impedir que el expresidente se presente nuevamente en las venideras elecciones para la primera magistratura, mientras el acusado insiste en ataques al sistema judicial y responsabiliza al vicepresidente, Gabriel Carrizo.

El juicio puede extenderse, en opinión del fiscal Aurelio Vázquez, quien aseguró que el Ministerio Público pretende introducir todas las pruebas idóneas que demuestren los delitos por los cuales se acusa al exgobernante y se ejecutaron a unas 150 víctimas, de las cuales solo seis establecieron querella, cuatro la retiraron y aún dos se mantienen como acusadores.