
ALBA-TCP y Venezuela enviaron a Cuba cerca de 8.000 toneladas de ayuda
Por TeleSUR
- Cuba recibió alimentos, medicinas, enseres para el hogar, ropa, juguetes, tanques para almacenar agua y material eléctrico en beneficio de las provincias más afectadas tras el paso del huracán Melissa.
LA HABANA.- Como parte de las acciones solidarias hacia Cuba por los severos daños causados por el huracán de gran intensidad Melissa, durante los últimos días la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) y el Gobierno de Venezuela han enviado dos embarcaciones y dos vuelos con casi 8.000 toneladas de alimentos, productos médicos, juguetes y otros insumos, así como un grupo de expertos para trabajar hombro a hombro en la recuperación de la nación caribeña.
Al Puerto Internacional “Guillermón Moncada”, de la provincia de Santiago de Cuba, arribó el martes pasado el barco “Manuel Gual”, con 102 contenedores que transportaban 5.000 toneladas de ayuda humanitaria para asistir al pueblo del oriente cubano, la zona más afectada por Melissa, que azotó a esta nación el 29 de octubre pasado y provocó incontables daños aunque ningún fallecido.
Entre los 102 contenedores se encuentran 74 con alimentos y 28 con medicinas, agua potable, enseres básicos para el hogar (lencería, colchones, bolsas plásticas), ropa, juguetes, tanques para almacenamiento de agua y material eléctrico.
A inicios de esta semana el Gobierno de Venezuela envió otro buque con 2.531 toneladas de ayuda humanitaria para apoyar en la recuperación de los severos daños. El huracán afectó de manera directa a las provincias de Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo, Las Tunas y Holguín.
Con este segundo cargamento enviado por mar, se eleva a más de 7.000 toneladas el total de la asistencia canalizada a través del ALBA.
Tan solo horas después del paso del huracán, el 30 de octubre, Venezuela envió un vuelo con 26 toneladas de insumos médicos, alimentos y materiales de infraestructura destinados a las provincias orientales. En esa misma fecha, el ALBA hizo llegar otras 20 toneladas a Jamaica, donde Melissa provocó severos estragos y hasta ese momento cuatro muertes confirmadas.
Además del envío de estas dos embarcaciones, el Gobierno Bolivariano envió a Cuba un equipo de 22 profesionales, incluyendo especialistas en vialidad, para colaborar en la restauración del tendido eléctrico y otras infraestructuras críticas.
Los expertos de la empresa Corpoelec trabajan en el terreno en la rehabilitación de redes eléctricas, mientras los técnicos de vialidad se sumaron a la rehabilitación de puentes, carreteras y otras obras.
De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas de Cuba, hasta el 11 de noviembre el restablecimiento del servicio eléctrico cubría al 100 por ciento de los clientes en Las Tunas, el 96,88 por ciento en Guantánamo, el 81,66 por ciento en Holguín, el 73,44 por ciento en Granma y el 34,01 por ciento en Santiago de Cuba.
Durante una reunión del Consejo de Defensa Nacional ampliado, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó que los esfuerzos mayores se concentran en Santiago de Cuba debido a los grandes daños en las líneas de distribución —la caída de árboles, por ejemplo, tuvo efectos graves en los postes, tendidos y otras infraestructuras- y la complejidad de su rehabilitación.
A inicios de esta semana trabajaban en ese territorio más de 3.700 técnicos y se organizó el envío de más fuerzas. El huracán derribó kilómetros de cables, torres de alta tensión, e inundó subestaciones eléctricas, entre otros perjuicios al Sistema Energético Nacional (SEN).
En sentido general, afectó miles de viviendas, centros educativos, instituciones de salud y otras infraestructuras, así como amplias extensiones de tierras cultivadas. Se reportan cuantiosos daños en puentes, carreteras, vías de ferrocarril, presas y antenas telefónicas.
El puente humanitario creado por el ALBA es fruto de los sólidos vínculos de hermandad y solidaridad entre los pueblos y los Gobiernos de Venezuela y Cuba. Los barcos del ALBA son expresión de la vida y viajan a la isla caribeña en momentos en que otros barcos que surcan el Caribe, agoreros de la muerte y pertenecientes a EE.UU. amenazan la paz y la soberanía de la patria de Bolívar y Chávez.




