Variedades

Marzo: Mes de la mujer

EL PENSÓDROMO

Por RAPHY D OLEO

Contrastes: Hombre y mujer

Los contrastes entre hombres y mujeres vienen marcados por diferencias anatómicas y
mentales.  Las primeras son obvias, las segundas son derivaciones conductuales o
emocionales.

Una mujer centra su atención en apoyo y colaboración, en visualizar el mundo a través del
prisma de la socialización.  El hombre se enfoca en competir, desafiar y obtener resultados
inmediatos.  Por eso en una carrera a distancia la mujer ve la curva al final del camino, el
hombre la ve, pero cuando la está doblando.  Esta característica de inmediatez le permite
enamorarse más rápido, mientras que, a ella, más veces.

Las diferencias conceptuales entre ellos son temas de debates antológicos:  Después del sexo
ella quiere hablar, mientras que él quiere dormir.  La mujer es feliz sirviendo a los demás, el
hombre sirviéndose a sí mismo. Por eso la mujer perdona, pero ni olvida ni transige, mientras
que el hombre, ni perdona, ni olvida, pero si sucumbe y chantajea.

Ella es lo más parecido a Dios: crea, sostiene, soporta y se disfruta lo bueno.  Él. quema,
destruye, atormenta y se regocija en lo malo.  El dolor es para la mujer una enseñanza, el
precio de obtener lo que quiere. Para el hombre es un sacrificio, el pago por conseguir lo que
desea.  La fémina tiene un concepto más elevado de la moral y las buenas costumbres; el
hombre tiene la costumbre de elevar su beneficio personal por encima del concepto moral.

Nuestros abuelos tienen una visión holística de estas divergencias genéricas.  Para la abuela, la
mujer debe ser todo ternura y amor, madre de sus hijos y abnegada consentidora de los
nietos, para el abuelo, machista hasta el tuétano, el hombre se describe así mismo con esta
frase: Los hijos de mis hijas, mis nietos son, los de mis hijos, no sé de quién son.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba