Opiniones

Paciencia: Nuevo ingrediente en las reformas constitucionales

LECTURAS ACADEMICAS

Por BERNARDO HIRAN SANCHEZ MELO

En el Oráculo Manual y Arte de la Prudencia se
enseña que el modo de sosegar a los groseros
torbellinos es dejarlos y esperar la calma, pues
rendirse al tiempo después dará la victoria.

En los procesos de reformas es frecuente encontrar resistencia de las instituciones y de la
población beneficiaria, a quienes irían dirigidas las medidas y acciones tendientes a modificar o
mejorar las distorsiones que impiden la funcionalidad de lo establecido. En gran medida,

haciéndolas inerciales por las realidades sociales intrínsecas de los conglomerados de la
sociedad. Así, en el entramado complejo de las instituciones se complican las reformas, por la
asimetría surgida entre las instituciones vigentes y las potenciales: mientras las primeras se
mantienen por su propia dinámica sin requerimientos adicionales de intervención, las segundas
necesitan normalmente de una acción deliberada. Necesitándose en no pocas ocasiones modificar
de forma consistente en el tiempo ciertos incentivos e iniciativas para provocar cambios
significativos en la conducta de los agentes.

Es pues, en ese lapso, en que discurre la implementación de las reformas hacia el logro de los
objetivos, que puede surgir la impaciencia en parte de los agentes involucrados, afectados directa
o indirectamente por los cambios institucionales y normativos asumidos por las autoridades.

De la anterior reflexión traigo a colación las enseñanzas que extraje del documental The Velvet
Leopard, en español: El Rey Leopardo de las Nieves, del cineasta Amiquet, en el que lo más
destacado, además de las impresionantes imágenes de la planicie tibetana y su deslumbrante
belleza, la magnificencia de las escarpadas montañas vestidas de niebla, lo constituye la
paciencia.

Así, Vincent Munier, uno de los fotógrafos de la naturaleza más conocido del mundo y el novelista,
geógrafo y aventurero Sylvanin Tesson, en su búsqueda del leopardo de las nieves, desde un
plano contemplativo en armonía con el paisaje mágico y las maravillosa fauna que dan vida al
Tíbet, mientras buscaban incesante al Leopardo, entraban en reflexiones, pensamientos,
rememoraciones, contemplaciones, y ponderaciones sobre los hombres en su relación con sí
mismo, con el medio ambiente, y los insondables vericuetos de la especie humana.

En cierto momento de las extensas caminatas por las laderas de las montañas tibetanas, Vincent
Munier destacó la virtud consciente del ser humano, y condición instintiva de los animales: ¡la
paciencia! Esto así, pues luego de largas semanas tras la prolongada búsqueda del Leopardo de
las Nieves, se requirió de grandes dosis de imperturbabilidad a los fines de lograr el éxito
esperado: avizorar el Leopardo y realizar las tomas de fotografía más impresionante que escasos
ojos humanos hayan visto.

Así, Vincent, se refiere a la paciencia “como una condición suprema que debe tener todo ser
humano para lograr sus objetivos”.

Pero, atención: el mismo documental lleva oculto el acicate para lograr la victoria envuelta en
paciencia, y lo interesante es que no se le devela al público de manera explícita. Por una sencilla
razón: “nada surge porque sí, y no siempre las cosas caen por su propio peso”, y el director del
documentar lo intuyó.

Veamos: En realidad, si bien la paciencia dio su fruto, pues el Leopardo de la Nieves, apareció
excelso ante las lentes de las cámaras de los exploradores, justo al final de la estadía de los
expedicionarios, es decir, cuando ya estaban en el último día de la exploración, lograron por fin
dar con el Leopardo.

Pero y surge la pregunta ¿Y Cómo pudieron avizorar al excelso animal, en víspera de la partida,
cuando por semanas no pudieron lograr su objetivo?

La respuesta es obvia, la paciencia requirió de una acción inducida al logro de los objetivos,
pues el Leopardo hizo su aparición antes sus ojos, luego de habérsele ofrendado un Jack (buey
montañés). Imágenes que no aparecen a la vista en el documental.

Y es obvio lo de la carnada entregada como sacrificio para provocar la aparición del Leopardo,
pues los únicos jacks visibles en todo el litoral estaban en cautiverio, propiedad de los lugareños
tibetanos.

Y traigo esto al plano político actual, dado que el Presidente Luis Abinader, ha iniciado una serie
de reformas, que deberán encausar a nuestro país, por un sendero de mayor institucionalidad, a
los fines de alcanzar el anhelado bienestar colectivo y mejores condiciones de vida de la población
dominicana, lo que indudablemente requiere paciencia para ver los frutos, pero también sapiencia
en el trayecto hacia el logro de los resultados.

Y concluyo con la siguiente reflexión: Para llegar al éxito de las reformas en ejecución se requiere
tiempo y paciencia, pero sobre todo ser decidido en provocar los cambios: ¡pues la victoria de
las cosas no siempre llegan sola!

  • El autor es Ph.D. en Economía.

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