Variedades

Ya me llegó el invierno

Filosofía de vida de un pensador desconocido

El tiempo tiene su manera especial para tomarnos desprevenidos al paso de los años. Me parece que apenas ayer era joven, pero no.  En cierta forma parece que fue hace mucho tiempo. ¿A dónde se fueron los años?,  sé que los viví. Tengo visiones de cómo fueron y de todas mis esperanzas y sueños.

Ya llegó el otoño de mi vida y casi me ha tomado por sorpresa. Mis amigos están jubilados y se vuelven ‘canosos’.  Como yo, se mueven más lento. La edad empieza a sentirse y a notarse. Tomar una siesta ya no sólo es algo agradable, como era.  Ahora es algo necesario y obligatorio, porque si no lo hago por propia voluntad, simple y sencillamente me quedo dormido donde me encuentre sentado.

Así he entrado en esta nueva etapa de mi vida. Casi sin preparación para sufrir dolores y achaques, y la pérdida de fuerza, agilidad y habilidad para ir y hacer las cosas que quisiera. Pero lo que, sí sé, es que este otoño se irá más rápido.

¡Entonces empezará otra aventura!  Quizás habrá algún arrepentimiento por haber hecho cosas que hubiese querido no hacerlas, y por no haber hecho cosas que sí debí hacer. Pero hay muchas más con las que estoy contento.  Cualquier cosa que quieras lograr en tu vida hazla ahora, rápido, no lo pospongas por mucho tiempo. La vida se pasa pronto. Así que vive el hoy y el ahora, haz de este viaje algo único, agradable, fantástico para ti.  Vive bien, goza tus días, sé feliz.

La verdadera riqueza es la salud. No las piezas de oro y plata, o el dinero en el banco, ni las cosas materiales que cuando te vayas de este mundo no valdrán nada para ti. Salir a la calle es bueno, pero regresar es mejor. Si olvidas nombres, no importa. A lo mejor esas personas olvidaron que te conocieron.

Muchísimo de lo viejo fue bueno:  Las viejas canciones, las películas clásicas, y lo mejor de todo … ¡Tú, mi amigo del alma!.

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