
Comunitarios y religiosos marchan en La Vega contra deforestación en loma del Santo Cerro
Por ARMANDO PASCUAL MADE
LA VEGA.- Comunitarios, ambientalistas y representantes de la Iglesia católica realizaron este domingo una marcha-concentración en La Vega para rechazar la deforestación y los movimientos de tierra denunciados en la loma del Santo Cerro, considerada un santuario ecológico, histórico y religioso de esa provincia.
La movilización partió desde el área del Santo Cerro y recorrió comunidades afectadas recientemente por inundaciones, deslizamientos y acumulación de lodo. Los participantes atribuyen esas situaciones a la tala de árboles y a las intervenciones realizadas en la montaña.
Imágenes aéreas difundidas por grupos ambientalistas muestran extensas áreas de terreno removido, caminos improvisados y laderas desprovistas de vegetación. Los manifestantes advirtieron que la pérdida de cobertura forestal aumenta el riesgo de erosión y escorrentías durante las lluvias.
Durante la protesta, los participantes exigieron sanciones contra los responsables de los daños ambientales y reclamaron la intervención inmediata del Ministerio de Medio Ambiente y de la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente.
El padre Jhonny Durán afirmó que los sectores más vulnerables son quienes sufren las consecuencias del deterioro ambiental. “No es justo que nuestras autoridades permitan que un grupo de poder económico pueda hacer lo que le venga en gana, aunque eso implique la destrucción del medio ambiente”, expresó.
Durán pidió además que las autoridades informen sobre las investigaciones en el llamado Santuario Ecológico de La Vega y reclamó soluciones inmediatas ante los daños registrados en la montaña.
De su lado, el padre Rafael Mendoza aclaró que la marcha no tuvo carácter político y denunció que los daños abarcan desde la capilla de Carrera de Palmas hasta el club de Río Seco. “Es una devastación lo que pasó”, sostuvo el sacerdote.
La coordinadora de la actividad, Geraldine Collado, definió la jornada como una expresión cívica y comunitaria en defensa de los recursos naturales. Mientras, el ambientalista Yanio Concepción calificó la situación como un “ecocidio” y cuestionó si las intervenciones cuentan con permisos y estudios ambientales.




