
Muere en Haití poderoso jefe de banda armada durante operación con drones en Cité-Soleil
Por Editor de Mundo
- Mathias Sainthil, cabecilla del grupo Boston, falleció tras resultar gravemente herido en un ataque contra el vehículo en que se desplazaba; otros integrantes de la organización también murieron durante la intervención.
PUERTO PRÍNCIPE, Haití.– El poderoso jefe de la banda armada Boston, Mathias Sainthil, murió a consecuencia de las heridas sufridas durante una operación de las fuerzas de seguridad haitianas que incluyó el uso de drones explosivos en Cité-Soleil, en el área metropolitana de Puerto Príncipe.
La muerte del cabecilla fue confirmada este viernes por el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, quien destacó la continuidad de las operaciones gubernamentales contra las organizaciones criminales que mantienen bajo su control amplios sectores del territorio nacional.
«Un jefe de banda menos. La lucha por liberar el país del yugo de los bandidos continúa con determinación. Las bandas ya no pueden dormir tranquilas», escribió el jefe de Gobierno en su cuenta de la red social X.
Aunque Fils-Aimé no identificó directamente al fallecido, medios de comunicación haitianos confirmaron que se trataba de Sainthil, conocido como uno de los principales responsables de las actividades criminales de la organización Boston, que operaba en el sector del mismo nombre y en la comunidad vecina de Carrefour Drouillard.
De acuerdo con las informaciones divulgadas por medios locales, el ataque ocurrió la noche del jueves 5 de noviembre, cuando un dron explosivo impactó el vehículo en el que se desplazaba el dirigente de la banda. Otros integrantes de la organización también murieron durante la operación.
La Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos de Haití informó que Sainthil sufrió heridas graves en el abdomen y falleció al día siguiente mientras recibía asistencia médica, según reportes difundidos por medios haitianos.
En 2024, Naciones Unidas estimó que la organización Boston contaba con aproximadamente un centenar de integrantes y la vinculó con graves delitos, entre ellos asesinatos, incendios provocados, violaciones, robos y desvío de mercancías y camiones.
La muerte de Sainthil constituye uno de los golpes más significativos contra la dirigencia de las bandas armadas haitianas desde 2024 y representa un hecho relevante en la intensificación de las operaciones de seguridad mediante el empleo de tecnología aérea no tripulada.
El acontecimiento coincide con el despliegue de más de 2,000 militares salvadoreños en Haití, enviados por el presidente Nayib Bukele para apoyar las operaciones contra las pandillas y colaborar en la búsqueda de cuatro militares de su país desaparecidos desde el 18 de octubre, después de una emboscada en Croix-des-Bouquets.
La presencia de los efectivos salvadoreños ha generado manifestaciones de respaldo en Puerto Príncipe y otras localidades haitianas, donde sectores de la población reclaman acciones contundentes para recuperar los barrios ocupados por las organizaciones criminales.
Haití atraviesa una profunda crisis de seguridad, institucional y humanitaria, mientras las bandas armadas mantienen una considerable capacidad de fuego y control territorial, desplazando comunidades, paralizando actividades económicas y dificultando la prestación de servicios esenciales.
La operación contra Sainthil representa un avance para las autoridades haitianas, aunque el desafío fundamental sigue siendo desarticular las estructuras criminales, recuperar los territorios ocupados y restablecer la autoridad del Estado.
Fuente: Externa




