
Al borde del desastre: cómo las amenazas de Trump a Irán podrían desatar una catástrofe
Por Rusia Today
WASHINGTON.- El mandatario estadounidense, Donald Trump, amenazó con lanzar ataques contra instalaciones energéticas iraníes, incluida su central nuclear, lo que podría tener consecuencias humanitarias para todos los países del Golfo.
Antes de anunciar las negociaciones con Irán, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con atacar las centrales eléctricas de la nación persa, lanzando, de hecho, un ultimátum.
«Si Irán no abre completamente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz, en las siguientes 48 horas, desde este preciso momento, Estados Unidos atacará y destruirá sus diversas plantas de energía, ¡comenzando por la más grande!», advirtió.
A pesar de que el mandatario se apresuró a desmarcarse de las amenazas iniciales y a posponer los ataques durante cinco días, subrayó que dicha pausa quedaba condicionada al «éxito de las reuniones y conversaciones en curso», dejando claro que todas las opciones siguen sobre la mesa.
En este contexto, desde Rusia advierten que un posible ataque contra la infraestructura iraní podría acarrear consecuencias catastróficas, no solo para el propio Irán, sino para toda la región.
«De escala regional»
Un ataque contra la central nuclear de Bushehr, la única de Irán y la primera de todo Oriente Medio, acarrearía un peligro especial. Alexéi Lijachiov, director de la corporación energética rusa Rosatom, contratista principal de la central de Bushehr, advirtió que si se produce un incidente «será, como mínimo, de escala regional y afectará a un gran número de países de Oriente Medio», recalcando que «ninguna de las partes en conflicto escapará a la exposición a la radiación si se produce un accidente grave».
Por otra parte, Lijachiov anunció que Rosatom, que actualmente construye la segunda y tercera unidad de energía, planea una nueva evacuación de empleados de la central nuclear de Bushehr tan pronto como las condiciones lo permitan. «Es evidente que, en general, la situación se está agravando en el golfo Pérsico, en Irán», reconoció.




