
Cuba y EE.UU. mantienen canales de comunicación abiertos, pero no negocian
Por Editor de Mundo
- Máxima representante diplomática de Cuba en Washington ratifica disposición plena de sostener un diálogo respetuoso con EE.UU., sin imposiciones que menoscaben la soberanía e independencia
LA HABANA.- La máxima representante diplomática cubana en Washington, Lianys Torres Rivera, aseguró este lunes que Cuba y Estados Unidos mantienen contactos diplomáticos, pero estos no han derivado en negociaciones formales entre ambos Gobiernos.
En declaraciones a la agencia de noticias Reuters, la encargada de negocios en la embajada cubana en Washington explicó que los contactos incluyen reuniones, llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp. Sin embargo, ninguna de las partes ha establecido una agenda de negociación ni ha retomado conversaciones oficiales.
Torres Rivera enfatizó en distinguir entre contactos y negociaciones. Refirió que se mantiene abierto un canal de comunicación y que La Habana tiene disposición plena a sostener un diálogo respetuoso.
«Lo que tenemos con Estados Unidos son canales de comunicación», señaló la diplomática, quien no ofreció detalles sobre los participantes, los temas abordados o los plazos de esos contactos. Esta posición toma distancia de la afirmación realizada por el presidente estadounidense, Donald Trump. Durante su discurso ante las Naciones Unidas, el mandatario aseguró que el secretario de Estado, Marco Rubio, estaba «en plenas negociaciones» con La Habana.
Torres Rivera manifestó que Cuba no es «ingenua» ante las amenazas formuladas por Trump y señaló que la isla ha intensificado sus preparativos para enfrentar cualquier acción militar estadounidense.
Además de las frecuentes amenazas de invasión, la Casa Blanca recrudeció el bloqueo económico, comercial y financiero de más de seis décadas contra Cuba y desde enero impuso un bloqueo petrolero que incide negativamente en la vida socioproductiva de la nación cubana y somete a su población a crueles privaciones. Con posterioridad, implementó medidas coercitivas secundarias y ha sancionado a decenas de funcionarios y empresas cubanas.
Trump reconoció que Washington busca cambiar de forma radical el Gobierno de la mayor de las Antillas y, siguiendo el guion de Rubio, calificó a Cuba de «Estado fallido» y pronosticó su caída.
Torres Rivero insistió que la soberanía cubana es una «línea roja» y dejó claro que Cuba no negociará cambios en su sistema político. En reiteradas oportunidades, La Habana reafirmó que ambos países pueden dialogar de manera respetuosa, en condición de iguales y sin ninguna imposición de EE.UU. que menoscabe la independencia o autodeterminación de la isla.
Consideró que las exigencias estadounidenses de destituir a los dirigentes cubanos constituyen una violación de la soberanía de la isla. Los criterios de la representante diplomática cubana son coherentes con formulaciones de principio que sobre estas cuestiones han hecho el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, así como los viceministros de Exteriores Carlos Fernández de Cossío y Josefina Vidal.
Desde Washington, un funcionario estadounidense consultado por Reuters evitó precisar el contenido de los contactos, aunque afirmó que Estados Unidos está dispuesto a «abrir un nuevo capítulo en la relación». Sostuvo que las autoridades cubanas constituyen, desde la perspectiva de Washington, el principal obstáculo para avanzar hacia un futuro diferente.
Este año 2026 el Gobierno de EE.UU. ejecutó, mediante el cerco energético contra Cuba, una política de genocidio silencioso contra la población de la mayor de las Antillas. Washington recrudeció el bloqueo económico vigente. Los daños acumulados del bloqueo estadounidense suman 178.700 millones de dólares.
Fuente: TeleSUR




