
MPD respalda a productores arroceros y advierte sobre riesgos de apertura comercial con EE.UU.
Por CLAR E. MARTINEZ FERNANDEZ
- La organización cuestiona la derogación del Decreto 693-24 y reclama medidas para proteger la producción nacional, el empleo rural y la soberanía alimentaria ante la aplicación del DR-CAFTA.
SANTO DOMINGO.- El Movimiento Popular Dominicano (MPD) respaldó este domingo las reivindicaciones de los productores arroceros frente a la apertura comercial con Estados Unidos y advirtió que el incremento de las importaciones podría afectar la competitividad del cultivo, el empleo rural y la estabilidad de una actividad fundamental para la alimentación de los dominicanos.
En una declaración de su Comisión Política, firmada por el vocero nacional, Fernando Hernández, la organización cuestionó la derogación del Decreto 693-24, al considerar que elimina mecanismos de protección para los productores locales ante la competencia del arroz estadounidense, en el marco del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA).
El MPD expresó su respaldo a la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), cuyos representantes han manifestado preocupación por las condiciones en que el sector nacional deberá competir con las importaciones, y consideró insuficientes las medidas gubernamentales anunciadas para amortiguar los efectos de la liberalización comercial.
Según la organización política, los productores dominicanos enfrentan desventajas frente a sus homólogos estadounidenses, debido a las diferencias en capacidad productiva, acceso al financiamiento, tecnología y subsidios agrícolas. Sostuvo que las ayudas temporales no corrigen esas desigualdades estructurales.
El debate se produce en medio de las controversias sobre la aplicación del DR-CAFTA y la desgravación arancelaria de productos agrícolas sensibles. Los arroceros temen que una mayor entrada de arroz importado presione los precios que reciben por sus cosechas y reduzca la rentabilidad de las unidades productivas nacionales.
El MPD advirtió que un debilitamiento prolongado de la producción arrocera aumentaría la dependencia de los mercados internacionales y expondría al país a variaciones de precios, interrupciones del suministro y otros factores externos que podrían repercutir en la seguridad alimentaria.
Como alternativas, propuso ampliar el financiamiento agrícola, modernizar los sistemas de riego, incorporar tecnologías, mejorar la productividad y reducir los costos de producción. También defendió mejores condiciones salariales y laborales para los trabajadores del campo.
La organización planteó que las políticas públicas deben procurar un equilibrio entre la rentabilidad de los productores, los derechos de los trabajadores, el acceso de los consumidores a precios razonables y la garantía de abastecimiento del mercado nacional.
Finalmente, convocó a las organizaciones campesinas, comunitarias, sindicales, estudiantiles y a los movimientos progresistas a incorporar la defensa de la producción agropecuaria nacional entre sus principales reivindicaciones.
El MPD insistió en que la discusión sobre el arroz no debe limitarse a los precios y las condiciones de importación, sino que también debe considerar el impacto sobre las familias rurales, la generación de empleos y la capacidad del país para sostener una producción alimentaria propia.




