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Tesla presenta un Roadster con propulsores para maniobras aéreas

Por Editor de Mundo

  • El deportivo eléctrico promete acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en menos de un segundo; su producción está prevista para 2028, mientras China avanza en baterías, conducción autónoma y vehículos eléctricos de alto rendimiento.

WASHINGTON.– Tesla presentó una nueva generación de su deportivo eléctrico Roadster, un proyecto que combina tecnologías de propulsión desarrolladas con SpaceX y que, según las especificaciones anunciadas, permitiría al vehículo realizar maniobras aéreas y alcanzar velocidades de aceleración extraordinarias.

La demostración tuvo lugar en las instalaciones de pruebas de cohetes de SpaceX, en McGregor, Texas, donde el automóvil fue sometido a pruebas para exhibir sus capacidades. El proyecto acumula varios años de retrasos desde que fue anunciado inicialmente.

Durante una de las exhibiciones, el vehículo ascendió por una rampa curva, salió impulsado al aire, ejecutó una voltereta y aterrizó de forma controlada. «Bueno, ha funcionado», comentó el consejero delegado de Tesla, Elon Musk, después de la maniobra.

El sistema experimental utiliza propulsores que funcionan con aire comprimido almacenado a alta presión, en lugar de combustible convencional para cohetes. Su aplicación en un automóvil plantea desafíos de ingeniería relacionados con la estabilidad, el control del vehículo y la seguridad de los ocupantes.

Tesla anunció tres versiones: Performance, Thrust y Rocket. La primera, de dos plazas, promete acelerar de cero a casi 100 kilómetros por hora en menos de 1,6 segundos; la segunda reduciría ese tiempo a menos de 0,9 segundos, mediante propulsores traseros.

La variante Rocket, de una sola plaza, sería la más radical: la compañía le atribuye una aceleración inferior a 0,59 segundos hasta los 100 kilómetros por hora y capacidad para despegar y maniobrar en el aire. Tesla también anunció una velocidad máxima superior a 370 kilómetros por hora y una autonomía de más de 480 kilómetros.

Sin embargo, estas prestaciones corresponden a especificaciones anunciadas por el fabricante y deberán contrastarse con pruebas independientes, certificaciones técnicas y condiciones reales de funcionamiento. La empresa no ha divulgado todavía los precios definitivos y sitúa el inicio de la producción en 2028.

China acelera la competencia eléctrica

El anuncio se produce en un mercado mundial en el que China ha consolidado una posición destacada en la fabricación de vehículos eléctricos, baterías y sistemas electrónicos. Empresas como BYD, NIO, XPeng y Xiaomi compiten con fabricantes tradicionales y con Tesla mediante modelos de distintas categorías y precios.

Uno de los principales avances chinos se encuentra en las baterías de fosfato de hierro y litio (LFP), que han contribuido a reducir costos y mejorar la durabilidad, así como en el desarrollo de baterías de mayor densidad energética y sistemas de carga rápida. CATL y BYD figuran entre los actores más relevantes de esa industria.

China también ha ampliado sus inversiones en conducción asistida, integración de inteligencia artificial y sistemas de gestión energética. Fabricantes como BYD han desarrollado tecnologías de carga ultrarrápida, mientras que distintas compañías trabajan en baterías de estado sólido, todavía sujetas a retos de producción, costo y comercialización a gran escala.

A diferencia de la propuesta experimental de Tesla, buena parte de la competencia china se concentra en mejorar la autonomía, abaratar los vehículos, acelerar la recarga y ampliar las funciones electrónicas y de asistencia a la conducción. Esas tecnologías, junto con la capacidad industrial y la competencia de precios, constituyen factores centrales de la disputa por el mercado mundial.

Musk ha sostenido que el Roadster será el único automóvil de Tesla concebido para mantener a largo plazo la conducción manual, mientras la empresa orienta buena parte de sus inversiones hacia la conducción autónoma y la robótica.

El empresario también reconoció que el vehículo no está necesariamente «optimizado para la seguridad», una declaración que abre interrogantes sobre sus condiciones de homologación para circular por carreteras públicas, especialmente si se pretende incorporar propulsores capaces de elevarlo del suelo.

El desafío no será solamente demostrar que el automóvil puede volar o acelerar en fracciones de segundo, sino garantizar que esas prestaciones puedan utilizarse de manera fiable y segura. Con la producción prevista para 2028, el Roadster deberá pasar de las demostraciones tecnológicas a las exigencias de un vehículo comercial.

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