
Un fantasma recorre el sur de Europa
Por FAUSTINO COLLADO
Parafraseando el Manifiesto Comunista (1848), un nuevo fantasma recorre la parte sur de Europa. En Francia, Albania, Servia, Italia, España y Portugal gritan sus calles; sudan sus plazas de día y duermen de noche; se silencian sus escuelas y universidades; roncan los garrotes y las botas de la policía; las marchas del pueblo construyen paso a paso su programa; los jóvenes excluidos y desclasados vomitan su rebeldía ante vidrieras y el brillo, alumbrándose con mechas caseras; ya se piden renuncias de gobernantes.
Es el comienzo de una crisis integral. La crisis que se avecina tendrá de novedad que, aparte de crisis económica, será una crisis social, cultural y política.
La política, como se sabe, es la última manifestación de las crisis del capitalismo.
He dicho que, en el sur de Europa, antes de un desenlace revolucionario próximo, en el sentido de cambios profundos al sistema neoliberal actual, la extrema derecha podría esparcir una bruma que ensombrezca el espacio político.
Ya existe en Italia y Servia, y puede suceder en España y Francia en unos meses. Como sucedió en Alemania, Italia y Hungría, con el advenimiento del fascismo, luego de la Revolución Rusa y la crisis provocada por la Primera Guerra Mundial.
También he sostenido que ese hecho, de suceder, tras las medidas represivas y excluyentes que vendrán, unirá a la mayoría del pueblo, a las izquierdas y sectores democráticos, para desplazar, con un programa avanzado a la extrema derecha. La bipolaridad y la rigidez del enfrentamiento se define cada vez más.
¡El futuro nos pertenece!




