Opiniones

Los imperios y nuestras riquezas

Por EMMANUEL ABREU REYES

El coloniaje de los imperios sobre las islas y los pueblos continentales de nuestra América tiene miles de años, así como la depredación de los recursos naturales, entiéndase oro, plata etcétera. Y en muchos etnias estos colonizadores diezmaron a la población, por ejemplo los Incas en el cuzco, Perú, México, La Española, entre otras. Y en esta última hubo un exterminio total de los aborígenes, los cuales en cada caso eran sometidos a la condición de esclavo.

También en los Estados Unidos fueron quitándoles sus tierras a los nativos, y los que lograron sobrevivir, hoy en día han sido colocados en reservaciones.

Después, estos ancestrales pobladores pasaron a ser colonizados, y aunque las condiciones a que fueron sometidos por España, Inglaterra, Holanda, Estados Unidos, Francia, entre otros, hoy no son las mismas, pero tenemos que referirnos a la sustitución que suponen los contratos onerosos, los préstamos bancarios a los países económicamente débiles,.

Algunos islas como Curazao, Aruba, Monserrat… aún tienen las banderas de esos imperios, así como otros que tienen su propia bandera, pero es mero simbolismo, supeditados a los imperios. En África todavía las condiciones de escarnio y abuso persisten, revestidas de un racismo hacia los dueños naturales de sus tierras y recursos naturales.

El colonialismo persiste en muchas variedades, a lo que se les suma el entreguismos de muchos políticos, así como la clase empresarial, que les ofrecen y les dan los recursos a los ricos, para que les apoyen en sus ambiciones políticas.

En nuestro país hemos visto con asombro la aprobación de un contrato con una compañía francesa de los eeropuertos dominicanos, y en particular me refiero a Aerodom. Contrato que en nada beneficia al pueblo, muy por el contrario, tiene en sus esencias hasta cosas iguales o parecidas al peaje sombra de la carretera de Samaná. Muchos de sus articulados nos afecta como pueblo, y no les importó ni al estado ni a los legisladores, el pueblo dominicano, que es quien sostiene con sus impuestos las propiedades y a quienes otorgaron y dieron validez al contrato.

Al parecer, Aerodom no pertenece al pueblo dominicano; en pocas palabras, al parecer los aeropuertos ubicados en nuestro país, el pueblo dominicano no es el dueño, sino de quiénes siempre nos han desgobernado.  

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