Opiniones

Un León herido en el laberinto de las estadísticas

Por BERNARDO HIRAN SANCHEZ MELO

Leonel Fernández en el uso de los datos económicos está como el borracho que toma la linterna más para apoyarse de los tropezones que para iluminar el camino.

En efecto, manipula los datos con la misma destreza que los gitanos de Melquíades embaucaban a la población de Macondo con la piedra filosofal capaz de convertir el plomo en oro.

Y más aún, en sus comparecencias histriónicas descalifica las estadísticas oficiales cuando las usa su oponente, y al mismo tiempo les da veracidad en las citas a su favor para descalificar los logros que pueda exhibir su contrincante.

En ese orden, trataré de esclarecer la enmaraña conceptual del señor Leonel en lo relativo al crecimiento del PIB.

Veamos:

Primero que todo, las estadísticas relativas a la formación del producto interno bruto resultan de la agregación de los datos de las diversas actividades productivas de todos los sectores económicos del país.

En ese orden, no existe ninguna institución privada o pública que disponga de la capacidad ni de los recursos necesarios para acopiar todos los datos de todos las unidades productivas en el territorio nacional, que no sea el Banco Central de RD, a través de su Departamento de Cuentas Nacionales y Estadísticas Económicas responsable de compilar y procesar los microdatos que las instituciones y organizaciones recipiendarias de información le suministran al Departamento  y, que este a su vez haciendo uso de la Metodología de las Cuentas Nacionales las convertirte en variables agregadas.

Los datos que presenta el BCRD resultan del Sistema de Cuentas Nacionales en su función de instrumento estadístico, analítico y de síntesis de todas las transacciones económicas que se compilan a partir de la producción, generación del ingreso, asignación del ingreso primario, distribución secundaria del ingreso, redistribución del ingreso, utilización del ingreso, cuenta de capital y cuenta financiera. Como se puede ver queda en exclusividad de un Sistema robusto de esta índole poder ofrecer una visión global de la estructura económica del país.

En lo que concierne a la metodología se sustenta en manuales aprobados en correspondencia con las normas internacionales de cuentas nacionales y cuenta con el aval de las Naciones Unidas, la Comisión Europea, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.  En suma, resulta cuesta arriba cuestionar las cifras de las Cuentas Nacionales desde la percepción de un individuo, a no ser que se utilice subterfugios como elaborar información a partir de inferencias entre variables económicas.

En lo relativo al cuestionamiento de Leonel Fernández del crecimiento del PIB dominicano en esta gestión de Gobierno se debe aclarar lo siguiente:

El PIB con el cual se calcula el crecimiento real de la economía se mide a partir del valor de referencia del 2007 cuyo índice es 100. En ese orden, el crecimiento promedio simple del PIB correspondiente a 42 años es de 5.2% (PIB potencial), a una tasa de crecimiento compuesto de 4.01%. Así, se incrementó de 593,461.27 millones de pesos a precios constante en el 1991 a 3,088,315.84 millones de pesos a precios constantes en el 2024 estimado.

Calculado por periodo de 4 años aproximado a las gestiones gubernamentales (por aquello de que los gobiernos se suceden de agosto a inicio de la gestión a agosto de final de la gestión gubernamental), se obtiene que en el periodo 2020 al 2024 (ambos años incluidos) el crecimiento promedio fue de 3.5%, y de un 26.0% de crecimiento del periodo al haber pasado de 2,450,094.31 pesos a precios constante en el 2020 a 3,088,315.84 pesos en el 2024.

Crecimiento por periodo de los cuatro años (26.0%) bastante loable si se compara con el promedio de los periodos contabilizados a partir del 1991, al mostrar una cifra de 21.6% promedio. Podría decirse que en  de periodos de crisis pandémica y de conflictos geopolíticos de alta intensidad el Gobierno sacó A.

Particularmente yo no le llamaría rebote al crecimiento de 12.3% en el año 2021 respecto al 2020. En ese aspecto el hombre está obsesionado con la palabra “rebote”, algo así como haber descubierto el hielo en el mundo macondiano. Yo le llamaría haber recuperado los niveles de producción dada la capacidad productiva de la economía.   

Me explico: 

Si la capacidad de la economía dominicana de crecer es de 5.02% dada la disponibilidad de los factores trabajo y capital y el conocimiento, cualquier descenso por debajo de esta cifra se puede deber a tres factores: uno disminución de la productividad del factor trabajo; dos, la no empleabilidad del trabajo o capital, como fue el caso del periodo pandémico; y tres, el deterioro de los factores de producción como pudo haber sucedido con la muerte de miles de trabajadores a raíz de la pandemia o la destrucción de las unidades productivas por guerra o catástrofe de la naturaleza  como terremotos o afectaciones climáticas.

Obvio que no sucedió nada de esto de manera significativa, pues el país tuvo la capacidad de recuperar los niveles de producción prepandémico, precisamente porque se conservó tanto el factor trabajo como el factor capital casi intacto, y añadir el ingrediente del conocimiento que en cierto modo mejoró al hacerse un uso más intensivo de los recursos tecnológicos como el internet, la virtualidad, y el teletrabajo.

Lo explicado hasta aquí es por el lado de la oferta, que por cierto está restringida por factores externos, tales como precios internacionales de las materias primas, los combustibles, disrupciones en la logística de transportación. En tanto por la demanda, como aliciente, se recupera el ingreso de los trabajadores en la medida que mejoran los indicadores de empleabilidad por el dinamismo de las unidades productivas, en tanto el Estado hace su parte con la inversión pública. Mientras el salario nominal por lo menos ya no está recibiendo las embestidas de la inflación lo que mantiene estable el poder adquisitivo de la población y evita el deterioro del salario real.

Así que, señor Leonel de 6.7% del crecimiento negativo en el 2020, se pasó a un 12.3% en el 2021, y 4.9% en el 2022, y 2.4% en el 2023, y vamos hacia el 4.6% del 2024. Siempre en secuencia año a año, sin brincar la tablita.

  • El autor es economista, Ph.D.

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