
A cuidar tu cerebro
Por JULIO RAVELO ASTACIO
Toda actividad humana y la función vital del cuerpo producen desechos, de ahí que resulte necesario para que el organismo funcione de manera adecuada y se mantenga saludable.
El sistema excretor se ocupa de expulsar las sustancias tóxicas o innecesarias por las siguientes vías:
-Riñones y sistema urinario: filtran la sangre para producir orina, eliminando toxinas, urea, exceso de agua y sales. -Glándulas sudoríparas: eliminan el sudor a través de la piel, ayudando a eliminar agua, sales y controlar la temperatura corporal.
– Pulmones: exhalan dióxido de carbono que es el desecho gaseoso de la respiración celular. -Intestino grueso: procesa y elimina los desechos sólidos producto de la digestión de los alimentos.
Pero, amigo lector, ¿ha pensado usted acerca de si se producen desechos en nuestro cerebro? La respuesta es positiva, este noble órgano también los produce debido a su elevada actividad metabólica. Recordemos que, aunque el cerebro representa sólo el 2% de nuestro peso corporal, consume aproximadamente el 20% de la energía del cuerpo y por ello genera gran cantidad de residuos químicos que deben eliminarse para evitar enfermedades neurológicas.
Debemos procesar que, a diferencia del resto del cuerpo, el cerebro no utiliza el sistema linfático común, emplea un mecanismo especializado llamado sistema Glinfático (combinación de células Glia y sistema linfático), el cual funciona como una red de canales que utiliza el líquido cefalorraquídeo para “lavar” el tejido cerebral y arrastrar los residuos metabólicos hacia el sistema circulatorio general, para que luego sean filtrados por el hígado y los riñones.
Mencionemos los principales desechos cerebrales: proteína Beta amiloide (residuo celular cuya acumulación excesiva se relaciona con la enfermedad de Alzheimer), proteína Tau (este desecho metabólico, si no se le elimina, va a formar agregados tóxicos en las neuronas), el lactato (producto de la glucolisis).
Cuando por cualquier circunstancia los tóxicos no se pueden eliminar, muchos de ellos tienen la capacidad de afectar nuestro cerebro, provocando neurotoxicidad: efecto venenoso de ciertas sustancias sobre la función del sistema nervioso y que causan daño cerebral. Esta situación se puede expresar con alteraciones de la memoria, concentración, aprendizaje, sueño, pensamiento, lenguaje, ansiedad, depresión, confusión, fatiga y entumecimiento de manos y pies pudiendo incluso provocar trastornos neurológicos y psiquiátricos.
El próximo 22 del presente mes se conmemora el “Día Mundial del Cerebro”, fecha establecida por la Federación Mundial de Neurología en el 2014. Con esta se procura crear consciencia sobre la importancia de cuidar este órgano vital, promover hábitos saludables previniendo así trastornos neurológicos, fomentar la investigación y mejorar nuestra calidad de vida.
Sugerencias:
– Estimulación cognitiva: Lea a diario, puesto que estimula la concentración, imaginación y análisis. Aprenda nuevos idiomas. Juegos mentales: desafían la lógica y mejoran la atención.
– Cuide su sueño, duerma de 7-8 horas diarias. Es durante el sueño que el cerebro se desintoxica.
– Dieta mediterránea.
– Utilice sustancias como los azufrados (cebolla, ajo, puerro), bioflavonoides (apio, hinojo, albahaca, romero, tomillo, canela, cúrcuma, jengibre, zanahorias, calabacín) potentes estimuladores de la expresión de la proteína Nrf2 que permitirán procesar los neurotóxicos de manera adecuada.
– Antioxidantes y Omega 3 para proteger contra el deterioro cognitivo.
– Evitar los tóxicos: limite o disminuya el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas que afectan directamente sus neuronas.
– Reduzca los niveles de estrés, esto protege el hipocampo que es clave para la memoria.
– Hidrátese, asegúrese de que su micción y frecuencia intestinal sean adecuadas.
– Realice ejercicios, mejora el flujo sanguíneo y promueve neuronas nuevas.
– Manténgase socialmente activo, favorece el desarrollo emocional y cognitivo.
¡A cuidar tu cerebro! Ello nos ayudará a mantenernos más lúcidos y productivos por muchos más años.



