Opiniones

El mundo envejece

CATALEJO

Por ANULFO MATEO PEREZ

La humanidad vive una transformación demográfica sin precedentes. Gracias a los avances de la medicina, la ciencia y las condiciones de vida, las personas viven más años que nunca antes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para 2030 una de cada seis personas en el planeta tendrá 60 años o más.

Estas estadísticas equivalen a unos 1,400 millones de adultos mayores, frente a los 1,000 millones registrados en 2020. El envejecimiento poblacional ya no es un fenómeno exclusivo de los países desarrollados.

Hoy se manifiesta con rapidez en América Latina, Asia y África, donde los sistemas de salud enfrentan nuevos desafíos. La OMS advierte que en 2050 el número de personas mayores de 60 años alcanzará los 2,100 millones.

En tanto, el grupo de 80 años o más crecerá aceleradamente durante las próximas décadas. Este cambio obliga a replantear las políticas públicas. No basta con prolongar la vida; es necesario garantizar la salud.

Pero, además, los estados tienen que asegurar la autonomía, protección social y participación activa para los envejecientes. Persisten, sin embargo, prejuicios que asocian la vejez con inutilidad o dependencia.

La realidad demuestra que millones de adultos mayores pueden continuar aportando experiencia, conocimientos y estabilidad a sus familias y a las comunidades.

En países como el nuestro, donde las pensiones son insuficientes y la cobertura social presenta limitaciones, muchos ancianos sobreviven gracias al apoyo familiar, mientras otros padecen soledad y abandono.

Lejos de ser una etapa triste, la vejez representa el tiempo de serenidad, reflexión y sabiduría. Una sociedad humana se reconoce por el respeto y la dignidad que ofrece a quienes han recorrido el largo camino de la vida.

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