
En imágenes: Cuba ratifica carácter socialista de su Revolución a 65 años de su proclama
Por TeleSUR
- El carácter socialista de la revolución cubana se mantiene como el eje de la unidad nacional frente a los desafíos actuales.
LA HABANA.- La esquina de 23 y 12, en el Vedado habanero, se convirtió nuevamente en el epicentro de la determinación soberana de Cuba. En el mismo sitio donde en 1961 Fidel Castro Ruz declaró el carácter socialista de la Revolución cubana, el pueblo se movilizó este jueves 16 de abril para conmemorar el 65 aniversario de aquella proclamación, y reafirmar su compromiso con la defensa de ese proyecto político.
El acto central estuvo presidido por el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien destacó que el socialismo no es una frase del pasado, sino el «escudo del presente» ante la política de asfixia económica de Estados Unidos.
Durante la jornada, se denunció el impacto del bloqueo energético impuesto por la Administración de Donald Trump que limita el acceso de la nación antillana a combustibles, afectando la producción de alimentos, el transporte y los servicios básicos de la población.
Dicho cerco se materializó mediante una orden ejecutiva firmada por el inquilino de la Casa Blanca el pasado 29 de enero del año en curso. En esa medida, se declaró a Cuba como una supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad estadounidense.
Asimismo, la orden amenaza con la imposición de sanciones punitivas a aquellos países que intenten suministrar petróleo a la isla.
Ante esta situación, el mandatario cubano ratificó que los revolucionarios cubanos darán pelea por defender la soberanía y la independencia. «Cuba no se rinde. Aquí no se rinde nadie; aquí, como dice la canción, fuego vamos a dar«, afirmó.
En representación de la juventud, la estudiante Leanet Proenza del Hoyo resaltó cómo la comunidad universitaria se ha reinventado frente a las agresiones. Mencionó el uso de plataformas digitales soberanas para asegurar la continuidad académica, así como la participación en proyectos sociales como «Educando con Amor» y la atención a personas vulnerables.
«A 65 años, ratificamos que nuestra convicción continúa siendo construir el socialismo como alternativa a la barbarie y por eso somos una amenaza. Porque hemos probado que es posible una realidad más justa. Resultamos una amenaza porque hemos hecho posible el acceso a educación y salud gratuita, y de calidad», enfatizó Proenza del Hoyo.
Agregó: «Resultamos una amenaza porque hemos demostrado un modelo de participación donde manda la gente y no el dinero. Resultamos una amenaza porque defendemos nuestra independencia, porque no nos doblegamos, porque preferimos mirar al imperialismo de frente. Resultamos una amenaza porque nuestra proclama sigue siendo: ‘Socialismo o muerte, Patria o Muerte, Venceremos‘».
El acto cerró con un llamado a la unidad y la firmeza ideológica, recordando que la victoria de Playa Girón (19 de abril de 1961) hace 65 años fue la respuesta de un pueblo que decidió ser dueño de su propio destino.
La movilización ratificó además que el modelo de participación popular sigue siendo la alternativa frente a las agresiones imperialistas.
La conmemoración del 65 aniversario del carácter socialista de la Revolución Cubana se cimenta en una historia de transformaciones y resistencia frente a la hostilidad externa.
Este proceso, que inició con la entrada en funciones del Gobierno provisional revolucionario en enero de 1959, marcó un quiebre definitivo con la estructura de propiedad dominada por la oligarquía local y empresas norteamericanas, devolviendo por primera vez el poder político al pueblo.
La proclama del 16 de abril de 1961 se realizó durante las honras fúnebres de las víctimas de los bombardeos a los aeropuertos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba, ataques perpetrados, el día anterior, por fuerzas de Estados Unidos como preludio a la invasión mercenaria por Playa Girón, la cual inició el 17 y fue derrotada el 19 del mismo mes y año mencionado, representando la primera gran derrota del imperialismo en América.
En ese escenario de dolor y valentía, el líder revolucionario denunció la manipulación mediática de Washington y sentenció que lo que el imperialismo no perdonaba era la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba y la dignidad de haber hecho una revolución socialista «en sus propias narices».
En su histórico discurso, el líder revolucionario recordó que el país enfrentaba una «operación con todas las reglas militares», comparando el carácter artero y sorpresivo de los ataques con lo ocurrido en Pearl Harbor.
«Si el ataque a Pearl Harbor fue considerado por el pueblo de Estados Unidos como un crimen y como un acto traicionero y cobarde, nuestro pueblo tiene derecho a considerar el ataque imperialista de ayer como un hecho dos veces criminal, dos veces artero, dos veces traicionero, y mil veces cobarde», puntualizó.
«Cuando los japoneses atacaron Pearl Harbor, asumieron la responsabilidad, y estos señores no, estos señores preparan el ataque, organizan el ataque, entregan los aviones, entregan las bombas, entrenan a los mercenarios, les pagan a los mercenarios, ¡y realizan el ataque sin el valor de afrontar la responsabilidad histórica y moral de sus hechos!», agregó el líder de la revolución cubana.
Fidel detalló cómo, desde el sabotaje al buque La Coubre hasta las incursiones de aviones piratas que quemaban cañaverales, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) intentó impedir que el pueblo se armara para defender su soberanía.
El 16 de abril de 1961 también se produjo la convergencia del Movimiento 26 de Julio, el Directorio Revolucionario y el Partido Socialista Popular.
Estas fuerzas, que habían combatido a la dictadura de Fulgencio Batista desde plataformas y proyecciones políticas diversas, iniciaron en esa fecha un proceso de unificación.
Este camino de integración política se concretó el 3 de octubre de 1965, momento en que se constituyó formalmente el Partido Comunista de Cuba (PCC). En aquella jornada, se eligieron a los integrantes de su primer Comité Central, entre ellos fue electo Fidel Castro como su máximo dirigente.
La movilización de este jueves en el Vedado reafirmó que, a seis décadas y media de su proclamación, el carácter socialista de la Revolución se mantiene como el eje de la unidad nacional frente a los desafíos actuales.
El acto evidenció la articulación para sostener el proyecto social frente a las crecientes presiones y amenazas de Estados Unidos.




