
Riverón admite que se equivocó al dudar de estrategia de Bukele en Haití
Por ARMANDO PASCUALMADE
- El alcalde de Dajabón considera que las operaciones militares salvadoreñas podrían debilitar a las bandas criminales haitianas, cuyos cabecillas comienzan a plantear la posibilidad de un diálogo
DAJABÓN.– El alcalde del municipio de Dajabón, Santiago Riverón, reconoció que se equivocó al considerar que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, no tendría éxito en Haití sin el respaldo de Estados Unidos, y ahora observa posibilidades de que su estrategia de seguridad contribuya a enfrentar a las organizaciones criminales que mantienen sumido en la violencia al vecino país.
Riverón recordó que inicialmente había expresado reservas sobre la capacidad del mandatario salvadoreño para enfrentar a las pandillas haitianas sin el apoyo directo del Gobierno estadounidense.
«Yo soy de los que desde el principio dije, que si Bukele no tenía el apoyo de los Estados Unidos, pues no iba a tener éxito», manifestó el ejecutivo municipal al referirse al desarrollo de las operaciones contra los grupos armados.
Sin embargo, dijo que ha cambiado su valoración al observar los acontecimientos recientes y las señales de disposición al diálogo expresadas por algunos dirigentes de las organizaciones criminales.
Sus declaraciones se producen en medio de un despliegue de más de 2,000 militares salvadoreños en territorio haitiano, dispuesto por Bukele después de la desaparición de cuatro técnicos aeronáuticos de su país, ocurrida durante una emboscada atribuida a bandas armadas en octubre.
El mandatario salvadoreño ha presentado la operación como parte de los esfuerzos para localizar a sus compatriotas y respaldar las acciones contra las estructuras criminales que controlan amplios sectores de Haití.
Uno de los acontecimientos que ha llamado la atención internacional es la solicitud de mediación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) formulada por Wilson Joseph, conocido como Lanmò Sanjou, señalado como jefe de la organización 400 Mawozo, para abrir un proceso de diálogo.
No obstante, la ONU aclaró que recibir la comunicación no significa reconocer a su autor ni respaldar sus planteamientos. También advirtió que todas las operaciones de seguridad deben respetar el derecho internacional y los derechos humanos.
La organización internacional precisó, además, que la mayoría de los efectivos salvadoreños recientemente desplegados no forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), por lo que sus actuaciones están fuera del mandato y de los mecanismos de supervisión de la oficina de apoyo de Naciones Unidas.
La crisis haitiana continúa representando una seria amenaza para la estabilidad regional, mientras las autoridades de ese país procuran recuperar el control territorial y fortalecer sus instituciones de seguridad.




