
Septiembre Amarillo llama a fortalecer la prevención del suicidio en República Dominicana
Por SALVADOR E. BATISTA VALENZUELA
- La DNCD exhorta a escuchar sin juzgar, fomentar la empatía y buscar ayuda profesional ante señales de crisis emocional
SANTO DOMINGO.– Septiembre Amarillo no debe ser asumido únicamente como una campaña de sensibilización, sino como un llamado a reconocer que los trastornos mentales y emocionales constituyen problemas reales de salud que requieren atención, comprensión y respuestas oportunas.
En República Dominicana, la dimensión del problema obliga a no mirar hacia otro lado. Durante 2025 se registraron 585 muertes por suicidio, una cifra que vuelve a colocar la prevención como un desafío de salud pública y como una responsabilidad que involucra a las instituciones, las familias y a toda la sociedad.
La Oficina Nacional de Estadística (ONE) mantiene registros sobre los suicidios ocurridos en el país y los desagrega por variables como sexo, edad, provincia y medio empleado, información fundamental para comprender la magnitud y las características de este fenómeno y orientar políticas de prevención.
En ese contexto, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) se suma a las acciones de Septiembre Amarillo y destaca la importancia de crear entornos donde las personas puedan expresar sus angustias, preocupaciones y problemas emocionales sin temor a ser estigmatizadas o rechazadas.
La prevención del suicidio no corresponde exclusivamente a psicólogos, psiquiatras, médicos u otros profesionales de la salud mental. También comienza en el entorno cotidiano, con una pregunta sincera, una conversación oportuna y la disposición de acompañar a quien atraviesa una situación difícil.
Escuchar sin juzgar puede abrir una puerta. Mostrar empatía puede aliviar una carga. Permanecer cerca puede hacer la diferencia mientras se procura la asistencia profesional necesaria.
El Ministerio de Salud Pública ha desarrollado anteriormente iniciativas de prevención del suicidio y materiales de orientación dirigidos a identificar factores de riesgo y promover acciones preventivas, en consonancia con el enfoque de salud pública sobre este problema.
Por ello, durante Septiembre Amarillo el mensaje es sencillo, pero trascendente: si tú o alguien cercano está atravesando una crisis emocional, no ignores las señales ni enfrentes la situación en soledad; busca ayuda profesional y procura apoyo de personas de confianza.
La prevención comienza cuando dejamos de juzgar y empezamos a escuchar.




