Opiniones

A vivir la vida

SALUD

Por JULIO RAVELO ASTACIO

La mayoría de las personas desean vivir, disfrutar su vida, todos reconocemos las dificultades, conflictos que debe enfrentar el individuo para tener una vida digna, pero, resulta innegable que llegar a esas posibilidades de ver por primera vez la luz y adentrarse poco a poco a las profundidades de la existencia humana, es una satisfacción incomparable con cualquier otra sensación.

Es poder disfrutar, compartir, reír, sufrir, llorar, gozar, sorprenderse a cada instante de los giros que puede dar la dicha de existir. Vivir la vida debe ser fuente permanente de emociones, pero también de lucha, perseverancia, rompimiento de ataduras, logro de metas, búsqueda de soluciones a los conflictos y limitaciones.

Ver la infinidad del mar, un río con sus dulces aguas, un arroyuelo que se desplaza murmurando mensajes ininteligibles, pero que nos llenan de gratas emociones. La salida del sol que parece anunciar la vida; la puesta de este que nos llama al compartir con familiares, amigos, al reposo para cargados de nuevas energías iniciar un nuevo día. Parecería interminable la lista de cosas que nos admiran: el trinar de las aves, el trajinar de las personas, el verdor en las montañas, leer un buen libro, escuchar la música de su agrado, bailar, cantar.

Aunque nacemos frágiles, un entorno con buenas orientaciones, ejemplos, aprendizaje adecuado nos permiten desarrollar la fortaleza necesaria para superar los retos diarios ¡La vida es bella! sin olvidar que el acíbar también puede hacer su aparición durante todo su trayecto.

Pero, si todo lo anterior es cierto, ¿Cómo es que a nivel mundial un número importante de personas deciden ponerles fin a sus vidas? El suicidio es problema preocupante de salud pública que aún está rodeado de estigmas, tabúes. Es la tercera causa de defunción entre personas de 15-29 años. En 2021 unas 727,000 personas en el mundo perdieron la vida mediante este. Lesoto, África,

registra las tasas más altas superando los 28-87 casos por cada 100,000 habitantes, Suazilandia 27-40 casos, Guyana 40-44 casos, Corea del Sur 27.5 casos. En 2025 República Dominicana registró 6.0 casos por 100,000 habitantes.

El suicidio consiste en la “muerte autoinfligida intencionalmente. La conducta suicida abarca un conjunto de comportamientos que incluyen: suicidio consumado, intento de suicidio o ideación suicida”. Los factores de riesgo son diversos: genéticos, psicológicos, ambientales y situacionales. Causas: depresión, abuso de sustancias, acontecimientos vitales adversos, personalidad impulsiva/agresiva, falta de soporte social, de creencias religiosas u otras razones para vivir.

Es una tragedia que impacta no sólo a la víctima, sino también a sus familias y comunidades. Prevenirlo requiere una respuesta integral, coordinada entre una variedad de sectores que incluyen salud, educación, trabajo, protección social, poder judicial.

La guía de la OMS “Vivir la vida” propone intervenciones urgentes para prevenir el suicidio, enfocadas en promover un reporte periodístico responsable, desarrollar habilidades socioemocionales en adolescentes, mejorar la detección y seguimiento profesional de los afectados.

Sugerencias

Observe si entre sus allegados aparecen manifestaciones de desencanto, pérdida de interés por cosas que antes disfrutaba, aislamiento, descuido en su higiene personal.

Un intento suicida corresponde a una persona que perdió las perspectivas de vida, confianza en sí mismo para salir adelante. Trate de comprender, orientar, apoyar

No se alarme por la presencia de ideas suicidas, escuche sin juzgar.

De persistir manifestaciones procure ayuda de un profesional de la salud mental.

Debemos tomar todas las medidas para prevenir el suicidio; aún así, no podemos garantizar que no sigan ocurriendo dada la diversidad de los factores de riesgo. Mientras continuamos los esfuerzos para evitarlos, conviene vivir la vida, recordando que esta continúa a pesar del dolor.

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