
Refuerzan seguridad en Jimaní por violentos combates entre fuerzas internacionales y pandillas en Haití
Por ARMANDO PASCUAL MADE
- El despliegue de militares dominicanos busca fortalecer la vigilancia fronteriza ante la ofensiva en Croix-des-Bouquets, donde cuatro militares salvadoreños permanecen desaparecidos tras una emboscada armada.
JIMANÍ, Independencia.– Las autoridades militares dominicanas reforzaron la seguridad en la frontera sur, especialmente en este municipio, ante la intensificación de los enfrentamientos entre la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) y grupos armados que operan en Croix-des-Bouquets, Haití.
El despliegue de efectivos del Ejército de República Dominicana (ERD) y del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) comenzó la noche del miércoles, según una fuente militar citada por medios nacionales. También se intensificaron los controles migratorios como parte de las medidas preventivas.
La situación se agravó después de que cuatro militares salvadoreños, integrantes de la misión internacional de seguridad desplegada en Haití, desaparecieran el domingo 18 de octubre, tras una emboscada contra el vehículo blindado en el que regresaban a su campamento, en la localidad de Santo, perteneciente a Croix-des-Bouquets.
De acuerdo con los reportes disponibles, los atacantes emplearon armas de fuego y explosivos, incendiaron el vehículo y obligaron a sus ocupantes a abandonarlo. Posteriormente, se perdió contacto con los cuatro efectivos, cuya desaparición fue atribuida por las autoridades salvadoreñas a un posible secuestro por parte de grupos criminales.
Las operaciones de búsqueda y rescate se intensificaron con el apoyo de helicópteros, drones y vehículos blindados. Los enfrentamientos se han concentrado en posiciones de la organización 400 Mawozo y en áreas bajo la influencia de la banda Chen Mechan, señalada como responsable de la captura de los militares.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el miércoles el inicio de una operación militar para localizar y rescatar a sus compatriotas, y exigió que fueran liberados sanos y salvos. Hasta los reportes consultados, las autoridades no habían confirmado su ubicación ni su estado físico.
La ofensiva representa una nueva prueba para la misión internacional, respaldada por las Naciones Unidas, que tiene el mandato de apoyar a la Policía Nacional de Haití en la lucha contra las pandillas armadas. El Consejo de Seguridad de la ONU extendió su mandato hasta el 31 de marzo de 2027.
En septiembre pasado, el Gobierno dominicano inició en Jimaní la construcción de otros 14.5 kilómetros de verja perimetral fronteriza, como parte de los esfuerzos para fortalecer la vigilancia y el control territorial en esa zona limítrofe.
La evolución de los combates en territorio haitiano mantiene bajo atención a las autoridades dominicanas, debido a la cercanía de las áreas afectadas con la frontera y a los riesgos que la expansión de la violencia puede representar para la seguridad y la estabilidad de las comunidades limítrofes.




