Opiniones

Restaurar la República…

Por ARSENIO HERNANDEZ FORTUNA     

Al cumplirse el 163 aniversario del inicio de la Guerra de la Restauración, el Grito de Capotillo, el momento es propicio para reflexionar sobre el estado de la República respecto al ejercicio de la soberanía nacional.

Lo que Juan Pablo Duarte enseñó y ratificó en la famosa carta del 7 de marzo de 1865, al entonces secretario de relaciones exteriores, fue que la RD debía defender su Independencia frente a Haití, España, Francia, Inglaterra, Estados Unidos y cualquier otra potencia. Ese es el nacionalismo coherente, auténtico.

Este Gobierno ha entendido, al parecer, que nacionalismo es ser beligerante frente a Haití y sumiso frente a Estados Unidos; lo que, evidentemente, no fue lo que nos legó el Patricio. Por supuesto que es necesario entender la realidad geopolítica, pero eso no significa sumisión; sino estudios a fondo del momento histórico, de la correlación internacional de fuerzas; defensa de nuestros intereses y técnicas diplomáticas de negociación bien desarrolladas.

Defender nuestros intereses, jugar nuestro propio juego es la cuestión clave. Esto significa que la política exterior dominicana no debe ejercerse para servir de peón a la potencia hegemónica de turno. Y esto muy a propósito de la anunciada expulsión de diplomáticos cubanos.

Cuando se toma una medida así es porque la nación de donde proceden los expulsados ha hecho una afrenta grave al país receptor. Pero no hay información en ese sentido. La Cancillería no ha explicado cuál es la causa de la expulsión, por lo cual Cuba ha respondido que es una presión de EU.

Estamos a menos de tres meses de las elecciones de medio término en EU, donde los promedios de las encuestas más creíbles apuntan a que el Partido Republicano será derrotado y que podría perder el control del Congreso o al menos de la Cámara de Representantes (diputados). Ese cuerpo legislativo es el que controla el Presupuesto y podría paralizar o maniatar al Ejecutivo de Donald Trump. ¿Qué haría entonces el Gobierno de Luis Abinader? ¿Dónde metería la cabeza?

Es necesario insistir con energía en que la República Dominicana es un Estado libre e independiente de toda potencia extranjera, como lo dice la Constitución. Ese es el legado de los trinitarios y restauradores.

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